lunes, 13 de febrero de 2012

Puntuación UTMB® 2013

El club organizador del UTMB®, Les Trailers du Mont Blanc, acaban de publicar la nueva normativa de puntuación para poder correr el UTMB® 2013: 7 puntos en 3 carreras como máximo entre los años 2011 y 2012. Cito textualmente:

"UTMB®: 7 puntos adquiridos entre el 01/01/2011 y el 31/12/2012 (en 3 carreras máximo)
  CCC®: 2 puntos adquirido entre el 01/01/2011 y el 31/12/2012
  TDS: 2 puntos adquiridos entre el 01/01/2011 y el 31/12/2012"
 
Menos mal que en 2011 corrí la The North Face® Transgrancanaria 123km y conseguí acabar el UTMB®, porque si no, no podría correr en 2013 la ronda gala. La "Trans" del año pasado otorgaba 3 puntos, el UTMB, 4 y, como tercera prueba (para asegurar), la Haría Extreme, que otorga 1 puntito. Por tanto, dispongo de 8 puntos en 2011. Genial, porque este año Sarito y yo corremos la Trans 96km y no me hacía ningúna gracia verme obligado por los puntos a correr la condenada UTGC. Sí, efectívamente, sigo teniendo miedo a llegar a un puesto de avituallamiento y recibir un "no queda agua" como respuesta. Eso fue lo que me pasó en 2010 en esa carrerita entonces llamada GC Running Challenge. He oído que el año pasado sucedió lo mismo. En los montes, cuando las ovis orientalis se echan a correr, siempre deben andar atentas al canis lupus que las acecha.


Este año, con la TNF® Transgrancanaria 2012 conseguiré 3 puntitos, con Haría -si acabo- otro puntito más. De todos modos, una vez revisada la normativa de los Poletti, tengo los puntos para correr UTMB 2013.

viernes, 20 de enero de 2012

UTMB® 2012

Hoy salieron publicados los resultados del sorteo para el The North Face® Ultra Trail du Mont Blanc 2012.
Rechazado.
Pero tengo inscripción prioritaria para la edición de 2013!!!!!! Ahora toca pensar en el maratón de Gran Canaria de este domingo 22 de enero, luego en la The North Face® Transgrancanaria y el resto del año...Haría, Artenara, Doramas, Tejeda, ¿Transvulcania? y quizás, una carrera muy guapa que se están currando los compis de Arista cruzando Fuerteventura, en 3 etapas (al estilo Transalpine-Run) en diciembre, hummm, qué bien suena!!!!
Toca entrenar muy bien todo el 2012, seguir bajando peso y ganando fondo. Este año 2012 será una preparación para el 2013.

martes, 10 de enero de 2012

München Silvesterlauf 2011

San Silvestre de Múnich 2011

Sí señor!!!  Esa sí que es una buena manera de acabar un año muy completo y en el que he podido cumplir uno de mis sueños, terminar un UTMB. Como guinda al pastel, una san silvestre de 10km a -2º y en medio de una nevada (genial para ahorrar avituallamientos, sólo hay que abrir la boca para beber agua cuando uno quiera).

Comoquiera que Sarito, Alyssa y yo fuimos a Múnich a pasar el fin de año, decidí inscribirme para la München Silvesterlauf, organizada por el MRRC (München Road Runners Club). Sí, ya sé que una carrera de este tipo no es muy "ultra" ni muy "trail", pero lo de correr en el extranjero está muy bien y la última carrerita del año, para soltar piernas, tenía que aparecer aquí.

Esos días nos estábamos quedando en la casa de nuestra amiga Tanja Prantl en Wasserburg am Inn y el día 31 tuvimos que conducir hasta el centro de Múnich (más concretamente hasta Oliympiapark) que era donde tendría lugar el evento. Tuve la suerte de poder correr casi toda la carrera acompañado de un español residente en Wasserburg, José Bejarano, hasta que le dije a los 2km de meta que tirara para delante porque él corre MUCHO más rápido que yo.

Siempre he dicho que las navidades son muy malas para los corredores a quienes nos gustan los turrones y el buen comer. Si a eso le unes que, según mi humilde opinión, no hay nada como una buena Weißbier (cerveza de trigo), pues ya imaginan cómo pude correr con casi 3kg más de lo que normalmente peso. En fin, que a las 12:00h en punto, 3000 atletas salimos a darnos una vuelta por el parque, alrededor del Estadio Olímpico de Múnich. Qué frio!!!!! Como Jose y yo llegamos tarde a la línea de salida, situada a la puerta del Kleine Olympiahalle, tuvimos que empezar la carrera al pie de las escaleras del recinto. Desde que se dió la salida hasta que pasamos por la línea de salida, pasaron 3' enteritos. Aquello era un circo, auténticos/as atletas, corredores de fin de semana, unos disfrazados de payaso, otros disfrazados de limpiadoras, y casi todos luciendo los colores de sus clubes. Yo no iba a ser menos y me eché a correr con mi maillot de Club Deportivo Arista. Sobre la calva, un gorro de lana que me acompañó en el UTMB y en mis pies, las maravillosas LaSportiva®Raptor que no son muy buenas para asfalto, aunque sí demostraron en el UTMB que funcionan muy bien sobre nieve. Al final, con los bronquios destrozados por correr casi una hora a esa temperatura, hice un tiempo de 00:50:27 (qué manía tengo este año de terminar con 27"). El ganador lo hizo en 31', pero yo ni fui a competir ni hubiera podido hacer gran cosa con mi escaso entrenamiento a estas alturas del año (y tengo un maratón el 22 de enero en Gran Canaria!!!!!! Me va a coger el toro!) ni con mi peso. La experiencia fue una maravilla y poder abrazar a mi hija Alyssa y a Sarito en la meta fue un gran premio. A quienes llegan a la meta, la organización les regala una taza tipo "mug" y te invitan a una bebida a base de té. No está mal. Mucha gente se queja de que la Trans es cara, pero aquí, si querías camiseta, a pagar (15€). ¿La inscripción? 16€ cuando yo la hice. El día de la carrera, podías inscribirte pagando 22€. (para 10km!! Comparen con la Trans de 123).

Volveré. Sé que volveré otro año a correr esa San Silvestre. Es divertida y hay buen ambiente. Además, Baviera se sale!!! Y la Weißbier es lo más de lo más. Oans, zwoa, g'suffa!!!!!!!

jueves, 27 de octubre de 2011

Haría Extreme 2011 - Pasado de rosca

Lo de la Haría Extreme de este último fin de semana ha sido toda una lección de humildad. En principio, el recorrido tenía un gran aliciente que no se puede obviar: La volcánica belleza de Lanzarote. Siempre me ha gustado ir a la isla conejera. Lanzarote posee paisajes imposibles de encontrar en el resto de las Islas Canarias, salvo por pequeños reductos como La Isleta, Caldera de Pinos de Gáldar en Gran Canaria, Fuencaliente en La Palma, la Restinga en El Hierro y Pico Viejo en Tenerife. Es una isla totalmente diferente, árida, extrema, tan extrema como la carrera que tuvo lugar el pasado 1 de octubre.
Llegamos Sarito y yo poco antes de las 07:45 al valle de las 1000 palmeras, Haría, para encontrarnos con todos los compañeros de fatigas de Arista, Clumonfir, Rungosay, VandamaTrail, etc., y disfrutar de una jornada de Ultra Trail bajo el sol de Lanzarote.
A las 08:00 en punto se daba la salida partiendo como principales favoritos David López (Trangoworld-LaSportiva) y Philipp Reiter (Salomon Deutschland) en la categoría masculina y Esther Fernandez (Where Is The Limit?) y Leire Iruretagoyena (Gailurrak), en la categoría femenina.
Por mi parte, competía dentro del equipo mixto Arista2 con Modesto Castrillón, Begoña López y Rayco Saavedra.
La carrera empezó realmente rápida ascendiendo hacia Las Peñas del Chache, donde ya empecé a notar que algo no marchaba bien. Hace justo un mes que terminé el UTMB® y no he podido ni recuperar bien, ni entrenar bien para esta carrera tan explosiva. Empecé a subir lentamente para intentar ir de menos a más, por lo que dejé que los más rápidos me adelantaran. Luego, al llegar a la cima, cruzando una zona muy técnica por un sendero que descendía hacia la localidad de Mala, me encontré bien y me lancé un poco en el descenso. Después de Mala, nos encontramos con los participantes de la categoría senderista (muchas/os corrían bastante) que nos animaban y dejaban pasar de camino a la localidad pesquera de Arrieta. Poco antes de llegar, me uní en el trote con Vicente Travieso (Aguilillas de Teror – vistamontanaradio.blogspot.com) y a nuestras espaldas oímos como alguien pedía paso; era el primero de la distancia Medium 22.5km, que había salido media hora más tarde que nosotros y venía como un avión.
En Arrieta, cargué sales y continué mi camino con Vicente. Yo aún no lo sabía, pero me esperaban dos subidas que me iban a dejar agotado del todo. Poco después de abandonar la costera localidad de Arrieta, iniciamos un leve ascenso por una barranquera en la que había que agacharse para poder pasar por los canales que cruzan la carretera. Posteriormente, empezamos una ascensión donde nos encontramos con Rosi, amiga italiana que está iniciándose gracias a Modesto Castrillón en esto de las carreras por montaña. Al llegar a la cima, nos dirigen por unas pistas de tierra muy corribles que conducen a un avituallamiento donde separan a las dos carreras. Nosotros, los de la larga (50km), giramos a la izquierda a través de unas pistas muy cómodas para correr. El Sol ya hacía estragos y, en algunos pequeños repechos, no había ni ganas de darle a la zapatilla. Al rato, una imagen familiar apareció a lo lejos. Sandra, gran corredora del equipo Vandama-Xtrail, que extrañamente iba andando; un ritmo poco habitual en ella. Me pongo a su altura y le pregunto qué tal va y me responde que lleva un buen rato vomitando todo lo que tomaba, geles, barritas, incluso agua. Decido acompañarla porque yo tampoco es que pudiera ir mucho más rápido. Al cabo de un rato, se para junto a una casa para que le echaran agua por la cabeza y yo decido trotar suavemente un rato. Llego hasta una corredora con pinta de extranjera, que resultó siendo del País de Gales. Cymru!!! La adelanto y llego hasta dos chicos con los que comencé la zona más agreste de toda la carrera: el Malpaís de las Siete Lenguas. Para los que no estén muy habituados a los topónimos y nombres geográficos relacionados con el vulcanismo, les informo de lo que es un malpaís. También llamado “maipez” o “malpey” en otras islas, un malpaís no es otra cosa que una colada de lava tipo AA, es decir, muy densa, que al enfriarse deja un paisaje muy agreste, con rocas muy porosas, de borde muy afilado. Se le llama malpaís porque adentrarse en ese suelo puede tener consecuencias muy dramáticas. El suelo podría no estar del todo compacto y llegar a atravesar con el pie una burbuja de aire en la roca que, al ser muy porosa, podría romperse bajo el peso de un ser humano. Además de ello, los bordes de las rocas son tan afilados, que te dejas literalmente las suelas y los flancos de las zapatillas en ese terreno. El Malpaís de las Siete Lenguas (Siete coladas diferentes que salieron del Volcán Corona hace varios cientos de años) forma parte de una Reserva Natural Especial y, por ello, se limitó la inscripción en la prueba reina (50km) a un máximo de 100 corredores. Al ser un espacio protegido, sólo dispone de un acceso. Un abrasivo sendero marcado por pequeños mojones de piedra, utilizado por los Servicios de Medio Ambiente para el mantenimiento y protección del entorno. Después de salir de esa zona, cualquier cosa que pises será una maravilla bajo tus pies. Al terminar el sendero de las Siete Lenguas, el camino prosigue, ya en suave descenso hacia la localidad de Órzola, donde nos espera uno de los últimos avituallamientos. Desde allí, seguimos bordeando la costa hasta comenzar la ascensión al Mirador del Río. Esa ascensión no es que fuera excesivamente dura, pero sí se hizo larga. Sandra y los otros dos chicos que iban conmigo aceleraron el ritmo y los perdí. El ascenso no tiene mucha pendiente, pero cuando parece que ya has llegado a la cima, aparece otra loma por detrás y sigue el camino para arriba. Cuando por fin se llega al Mirador del Río, las vistas son incomparables; ante los ojos, las islas de La Graciosa, Alegranza y Montaña Clara, el color turquesa del estrecho del Río es un placer a los ojos, pero para las piernas, comienza la primera parte del calvario, el descenso por el Camino de los Gracioseros, que baja casi hasta la playa del Risco y donde me encuentro con Yasmina e Ismael, de Arista que van a un ritmo mucho más elevado que yo. Termino el descenso y me encuentro de nuevo con Vicente Travieso y juntos llegamos al inicio de la segunda parte del calvario. El ascenso al Mirador de Guinate. Yo aún no tengo claro que allí haya un sendero. A veces lo parece, pero lo mires desde donde lo mires, eso es una broma de mal gusto que le añade un toque de picante a la prueba. Desde abajo, se puede ver puntitos de colores, “trepando” literalmente por la pared. Desde luego, la Haría Extreme no es para personas con vértigo. Espero a que llegue la galesa y junto a Vicente, empiezo a subir por esa cuesta. Al cabo de un rato, un señor baja y nos dice que para él se acabó, que se va a la playa del Risco para que lo saquen de allí en barca, que ya le estaba empezando a dar un “yuyu” del calor, la altura y la pendiente. Es verdad que el calor aprieta. Estamos en la vertiente noroeste de la isla y, a esta hora de la tarde, en Lanzarote hace mucho calor. La piedra negra volcánica tampoco ayuda mucho a disiparlo, la verdad. Casi a medio camino, decido mirar hacia atrás y hacia abajo y me impresiona la pendiente. Abajo se ven pequeños puntitos de colores e intuyo que alguno de ellos debe ser el señor Galán. Llegamos a una zona algo más cómoda y aparecen dos miembros del Equipo de Rescate, con cascos, arneses, cuerdas y anclajes, descendiendo por la pared y trayéndonos una garrafa de agua para poder avituallarnos a media altura. Pienso “si estos dos tienen que bajar hasta aquí con arneses y cuerdas...¿Qué demonios hacemos aquí nosotros con licras y zapatillas?” En fin, borro ese pensamiento de mi cabeza y me alegro de no ser acrofóbico, porque ahora lo estaría pasando realmente mal. Si miro hacia abajo, sólo se ve el mar y rocas. Un tropiezo en este punto podría suponer una auténtica desgracia. Por fin, llego al Mirador, donde hay instalado un avituallamiento, el penúltimo. Allí me paro un poco porque no puedo seguir el ritmo de Vicente ni alcanzar a Ismael y Yasmina. Aparece Sergio Espinosa, de Arista, y me anima, sólo queda el ascenso a Gallo y descender hacia Haría. Ya no queda casi nada. Me uno a Galán, que ya ha llegado a Guinate y comenzamos el cresteo junto al precipicio que bordea los Riscos de Famara, ascendemos Gallo, llegamos al último avituallamiento y me lanzo descenso abajo para llegar ya a Haría. En el final de la bajada, llamo a Sarito, para avisarla de que ya estoy llegando, entro en las calles asfaltadas de Haría y, por fin, tras un corto descenso, entro en la plaza y cruzo la línea de meta, uff, por fin!! Ni pongo el tiempo, porque fue un montón. En la lista de clasificación, se me encuentra antes empezando por el final. El año que viene, repito y, seguro que mejoro el tiempo.