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lunes, 14 de abril de 2014

Prueba de material: The North Face® FL Race Vest - Review

The North Face® FL Race-Vest© (Photo: ©www.thenorthface.co.uk)

¡¡¡Por fin llegó!!! Y por fin pude probarla. Quienes han leído hace poco este blog sabrán que hace unos meses escribí un post refiriéndome a la incomprensible tardanza por parte de la marca The North Face en sacar su nueva mochila para carreras por montaña. Pues bien, ya la han sacado, justo antes de la Transgrancanaria. Para ese entonces, yo ya me había gastado 140€ en la Salomon y no me podía permitir ni de lejos el comprarme la FL Race Vest.

Pero pasó la Trans y hace cosa de un mes, más o menos, pasé por Arista y me compré mi ansiada mochila. Por cierto, a un precio mucho más asequible que la Advanced Skin 12, cuesta 95€. 

En este tiempo ya he podido probarla y "estrenarla del todo" en una caída que, por cierto, no le supuso ningún daño a la mochila. Ni siquiera se ensució.

Al grano. La mochila supone para la marca americana un paso adelante en el diseño de mochilas y, todo hay que decirlo, también ha supuesto un "subirse al carro" de la moda y de los requerimientos de los corredores de ultras. Se ve a la legua en el diseño que nuestro amigo Sebastien Chaigneau ha tenido mucho que ver en su desarrollo. 

La mochila es cómoda. Comodísima. El peso queda arriba, sin cargar las lumbares. No llega al nivel de la Ultimate Direction SJ Ultra de Scott Jurek, pero es realmente confortable.

Vista general de la mochila (Photo: ©DanielQuintanaSantana)

Se puede decir sin errar que es una versión "de fábrica" de sus "tuneados" usando piezas de aquí y de allá, porque, como dice el dicho, lo que funciona ¿Por qué cambiarlo?. Aún así, es mejorable. Lo siento, pero es verdad. De hecho, considero que para correr un ultra de los largos (UTMB, Ehunmilak, Reunión) se me antoja un poco limitada. ¿Por qué digo esto? Bien, empecemos al detalle. 

Esta mochila quiere ser una versión light de la "Best-Seller" Salomon XA-Pro15, con la ligereza de la Raidlight Olmo 5.

La ligereza se nota sin cogerla, sólo con mirarla ya se ve que no va a pesar mucho. Las tiras de los hombros son huecas, de un tejido entrelazado que transpira muchísimo. De este mismo tejido está realizada toda la parte de atrás, la que toca con la espalda y, mucho ojo, deja ver el interior. No hay una capa de separación entre esa tela y el interior, por lo que, si sudamos mucho o si nos mojamos mucho, todo lo que haya en el interior de la mochila también se mojará. Por otra parte, si la bolsa de hidratación (NO INCLUIDA) tiene alguna fuga, nos daremos cuenta al instante. No hay mal que por bien no venga.
 
Tira del hombro (Photo: ©DanielQuintanaSantana)
Vista del interior (Photo: ©DanielQuintanaSantana)
El exterior está realizado con un tejido impermeable muy ligero, pero normalito (nada que ver con los modelos para los pro, que sí están realizados con tela de paracaídas), de hecho, es el mismo tejido con el que Quechua fabricaba las mochilas en 2007. También es justo decir que las últimas mochilas de la competencia francesa están realizadas en el mismo tejido. De todos modos, en el blog de Ian Corless "Talkultra" he visto una FLRaceVest sí fabricada en ese material "top", así que no se sorprendan si la marca americana saca un segundo modelo llamado "ultra", "pro", "evo" o lo que se les ocurra, para vendernos 50gr menos de mochila.

Nota para los fanáticos del peso: 50g son unas 3 ó 4 lonchas de pechuga de pavo, ¿Ok? No os vais a herniar por 50g. En serio. De verdad. De verdad de la buena.

Bolsillos

La RaceVest tiene muchos, de todos los tamaños. En la parte exterior posee un bolsillo en la parte superior, cerrado con cremallera en el que cabe perfectamente un teléfono móvil en posición vertical (el de la foto es un Galaxy S1, el primer modelo, el que vino sin flash ¬¬. He probado meter "de pie" un Galaxy S4 y cabe perfectamente), también cabe una cartera (p.ej. tipo surfera) y alguna que otra cosa más (pañuelos de papel).

Bolsillo superior (Photo: ©DanielQuintanaSantana)

Más abajo y fabricado con redecilla (algunos dicen "mesh", pero como tenemos palabreja en español, pues la uso), encontramos un bolsillo grande y abierto que, a su vez, tiene dos pequeños bolsillos cerrados con cremallera. Con el bolsillo grande debemos fijarnos bien porque no sirve para guardar cosas pequeñas ya que tiene dos aberturas a cada lado. Propongo idea para mejorar la mochila: cerrar esas dos aberturas con unas cremalleras y, así, dispondremos de mayor versatilidad a la hora de guardar allí lo que queramos y semi-cerrar la gran abertura superior con unos velcros, para evitar perder material en caso de caída (sé de lo que hablo, lo aseguro). Tal como viene de fábrica, el bolsillo grande es perfecto para guardar un chubasquero, incluso después de usarlo ya que la redecilla ayudará a su secado, pero considero que la opción de cerramiento le proporcionaría más utilidad.

Bolsillo trasero con aberturas laterales (Photo: ©DanielQuintanaSantana)
Los dos bolsillos pequeños, también fabricados con redecilla, son muy útiles para guardar elementos como la famosa luz roja de la Trans, para guardar una cajita estanca para pirulas de 226ers, algún gel y cosas de tamaño similar ya que no son muy grandes, también cabe muy bien el vaso plegable de Raidlight®. Las cremalleras son fácilmente accesibles con la mochila puesta, aunque es cierto que hay que acostumbrarse a la rotación del hombro para alcanzarlos. Como son pequeños, no hay que tener el brazo en esa posición mucho tiempo (cosa a la que sí obligaba la salmonete)

Bolsillos traseros pequeños (Photo: ©DanielQuintanaSantana)
El leuro no viene incluido ;-)

Antes de pasar a la parte frontal de la mochila (que tiene miga), veamos los bolsillos del interior. En el interior de la mochila encontramos un bolsillo de redecilla con cremallera. En este bolsillo cabe perfectamente una cartera, el móvil, y alguna cosilla más. Bajo este bolsillo, encontramos otro, que no viene cerrado ni con velcro ni con cremallera (A mí aún me quedan por delante unas jornadas de bricolaje-trail cosiendo cremalleras y velcros), que es lo suficientemente grande para albergar un par de frontales, etc., pero tampoco mucho más.
Bolsillo interior superior (Photo: ©DanielQuintanaSantana)
Bolsillo interior inferior (Photo: ©DanielQuintanaSantana)
El compartimento interior sí dispone de un bolsillo para la bolsa de hidratación, pero ojo, para una bolsa de 1L. Si quieres meter una bolsa más grande, la tendrás que dejar colgando en el compartimento principal, aunque, eso sí, la mochila dispone de una cinta ancha de velcro en la parte superior del bolsillo para sujetar la bolsa de hidratación (tipo Hydrapack®, porque las de Quechua® no sirven). El tubo sale al exterior por la parte superior de las cintas de los hombros.  

Ñapa: Si yo utilizara una bolsa Hydrapak® con su funda aislante, como hace Salomon, abriría un agujero en un lateral de la mochila para sacar el tubo por allí y no por la cinta superior.



Bolsillo para bolsa hidratación (Photo: ©DanielQuintanaSantana)
Hablando del compartimento principal de la mochila, les recuerdo lo que indiqué al principio de este post: no hay capa intermedia entre el tejido de redecilla ancha con el que hace contacto la espalda y el interior de la mochila. Si nos mojamos mucho, mojaremos el interior; si llueve y nos ponemos la mochila por fuera del chubasquero, mojaremos el interior; si en un día de calor nos echamos/echan agua por encima, mojaremos el interior (lo que es malo si 10 horas después estaremos a las 2 de la madrugada a más de 2500m de altitud y a 5ºC, sólo de pensar en esa posibilidad, se me baja la tensión). Por tanto, si van a utilizar esta mochila para una carrera larga, es altamente recomendable usar las bolsas plásticas de "cierre zip" hermético para guardar cualquier prenda extra que querríamos tener seca en esa posibilidad. Idem para pilas, documentación, dispositivos electrónicos, etc.

Bolsillos frontales y portabidones

Llegamos a la "Twilight Zone", la zona tenebrosa. Yo llamo esta parte de la mochila, "el anzuelo". Es la zona más salmonete de la The North Face® FL Race Vest. Es una adaptación de la parte frontal de la famosísima XA-Pro15 de la marca francesa. Un peto frontal, cerrado por dos clips, aunque algún titán ya le ha cosido unas cremalleras para que el cierre sea más cómodo (modificación que estoy valorando muy positivamente para la mía), y cuatro bolsillos frontales ¿Cuatro? ¡Sí, cuatro! Los dos tipo Salo, cerrados por un pequeño velcro y en el que caben 4 geles (como referencia, yo uso los de la marca Overstim·s que, además, tienen de varios tamaños: grande como el de cafeína, mediano la gama Liquid y algo más pequeños como el salado). El de cafeína cabe perfectamente en la zona más frontal del bolsillo, la más pequeña. Las barritas caben también perfectamente (tanto las dèlice como las de proteínas y las de magnesio) ¿Y los otros dos bolsillos? Pues justo detrás de éstos. Y son grandes. No tienen cierre de velcro ni cremallera ni nada similar, pero aseguro que cabe una botella (incluso cabría un bidón) de 0,5L. Lo malo es que si metes ahí una botella, limitarías la capacidad del bolsillo frontal y, si metes un bidón, anularías la función del bolsillo frontal. Por otra parte, dispondrías de los portabidones para meter los geles o las barritas, o ambas cosas, así que es la pieza de la mochila que, sin duda, tendrá una mejor acogida entre los trailers ya que permite tener al alcance toda la comida energética.

 Bolsillos frontales (Photo: ©DanielQuintanaSantana)

El punto controvertido es que, en un día de mucho calor, igual agobia un poco, pero con abrirlo se soluciona. (Yo estoy valorando una modificación cremallera-clip que solucione esto. Ya comentaré si lo he conseguido cuando me ponga con ello.)


Los portabidones

Ahora que los mencionamos, personalmente considero que son la única "cagada" de la FL Race Vest. Son MUY pequeños y no me refiero a cortos de profundidad, no, me refiero a que son muy estrechos. Un bidón de los de toda la vida no cabe. No cabe ni siquiera un bidón de la propia marca americana (ver foto) y me toca un pié porque sé perfectamente la razón de esto: The North Face dice que cabe perfectamente un "flask" (una botella flexible, de silicona), es decir, la condenada manía de crearnos una necesidad ya que, si no lo tienes, te lo has de comprar (y sigue sumando cifras a la ecuación para que veas que la mochila va a resultar que no es tan barata: bolsa de hidratación, flask...) "¿Y quién c*ñ* te ha dicho que yo quiero utilizar flask, Mr TNF?" Yo quiero utilizar un bidón de los de toda la vida. Tampoco pido uno Raidlight como los de la Olmo, de acuerdo, pero un bidón de 0,5L tuneado con mangueritas para poder beber sin necesidad de sacarlo, sí. Resultado: pues que hay que tirar o de los condenados flask u optar por una botella de plástico semi-flexible, algo más estrecha y con boquilla cómoda. Yo utilizo las de una conocida marca de bebida energética (esa que, según dicen en su publicidad, te da "Power...") que cabe perfectamente. Problema añadido: ¿Y cómo la sujetamos para que al correr no se salgan? Otra vez toca momento ñapa. Los cierres de los portabidones vienen provistos de unos cordones que no son flexibles, pero que atándoles un trozo de cordón flexible, ya tenemos sujeción para la parte superior de la botella.

Portabidones (Photo: ©DanielQuintanaSantana)

Truqui-ñapa Trail: si se quiere optar por botella con manguerita, las botellas pequeñas de agua, de plástico, de 0,5L caben perfectamente. El asunto manguerita es cuestión de usar tubo de bolsa de hidratación, agujerear la tapa de la botella y modificar la boquilla de goma de un bidón. ¡¡¡Tachán!!!! ¿Vale para un mini-post, verdad? ¡Se dijo! Saco fotos y lo hago.

Los portabidones también tienen unos pequeños bolsillos laterales para guardar una barrita o un gel. Son de redecilla fina muy flexible, pero con pinta de delicada.

Los portabastones

El sistema para sujetar los bastones es sencillo: una tira de cordón elástico abajo en el centro de la mochila, donde insertaremos uno de los extremos de los bastones y otra tira de cordón elástico junto al hombro derecho, para sujetar el otro extremo. Consejo Dani: si usas los bastones Leki de Carbono (que son los que yo uso), con tope de plástico junto a las puntas (como los de esquí, pero más pequeños) utiliza este sistema de sujeción como si fuera un carjac, metiendo primero las empuñaduras por arriba, junto al hombro y sujetándolas abajo. Los bastones no se caerán porque los topes "anti-barro" no pasarán por los cordones superiores. Luego sujeta el cierre superior y ya está. Eso sí, ten cuidado al girar la cabeza, porque tendrás las puntas de tungsteno de los bastones al lado de la cara. Si prefieres sujetar las puntas abajo, sin problema, búscalas con la mano, pasa los bastones hacia la parte superior derecha y sujeta las empuñaduras con el cierre. Sé que da para otro post, así que haré fotos y lo subiré. ;-)

Portabastones (Photo: ©DanielQuintanaSantana)

En resumen

Una muy buena mochila de ultra trail. No es la panacea, para nada, pero con sus 8L de capacidad, multitud de bolsillos y ligereza, dan perfectamente para una Transgrancanaria, un Lavaredo, Transvulcania e, incluso, apurando con el material obligatorio al máximo de su capacidad, vale para un UTMB. Para cosas más serias como una Tor de Geants... uff, igual se queda justo, pero obligaría a invertir dinero en adquirir material ultraligero y ultracompactable. Tranquis, la chaqueta de Gore-Tex cabe en el bolsillo grandote exterior. Yo, para una TDG me pensaría seriamente restaurar la XA-Pro15.

¿Y el asunto modificaciones?

Oye, que la necesidad agudiza el ingenio y esta mochila de The North Face, de la misma manera que te da soluciones, te crea necesidades para dar rienda suelta a tu imaginación. ¿Estaremos asistiendo al nacimiento de una nueva moda: "Trail-Tuning"? ¡¡¡A tunear mochilas se ha dicho!!!

   

miércoles, 9 de abril de 2014

Ultras, avituallamientos y estrategias de cabra loca

Como dice la canción, "mi rollo es el rock". Nos gusta correr y, a algunos, en esto de correr, más que el rock nos va el Metal (pronunciado /métal/). Te molará el asfalto o la montaña, pero cuando se trata de darle zapatilla a una distancia de tres cifras... te conviertes oficialmente en una "cabra loca".


En esto de los ultras, cuando se llega a las distancias de más de 100km hay que plantearse que uno va a estar varias horas pateando el monte. Por ello, una de las cosas más importantes que hay que hacer es la "preparación" del recorrido y adaptar la alimentación al perfil. Además, en muchos de estos ultras existe la posibilidad de disponer de una bolsa con material en un determinado punto de la carrera, lo llamaremos "avituallamiento central" (A.C.). En el caso de la Transgrancanaria, es el popular "Garañón".
La organización nos suele proporcionar una bolsa (en UTMB® es de plástico, exactamente igual que la que proporcionan en la Transgrancanaria) con unas medidas que suelen rondar los 50cm de altura por 40cm de ancho, aproximadamente. Esto permite dejar antes de la salida, dentro de esa bolsa, los enseres, comida, sales, ropa, etc., que pudieras necesitar a "mitad" de carrera y que no querrías echar de menos. Lo de "mitad" lo he puesto entre comillas porque varía de una carrera a otras.

Conocer de antemano el recorrido de la prueba es esencial, tanto si te pasas horas delante del ordenador mirando el recorrido en Google Earth, como valorando el perfil de la prueba. Las personas que me conocen, dicen que yo terminé el UTMB de 2011 en menos de 40 horas, con toda la dificultad que tuvimos por condiciones meteorológicas que incluso obligaron a la organización a cambiar el recorrido, porque me había pasado meses mirando el recorrido en Google Earth, investigando perfiles en blogs y webs, leyendo blogs como el del venezolano Jesús Hulett, buscar vídeos en Youtube entre los que encontré los de Sebastien Chaigneau "Get Ready For" en los que dividía la carrera entera en 4 etapas, etc, etc, etc.
Tuve la inmensa suerte de poder desplazarme a Chamonix dos semanas antes de la carrera y recorrer la ruta entera en 8 días, mochilón de 12kg a la espalda, con Sarito. Eso, que es ya la panacea (reconocer el recorrido in situ), me permitió saber de antemano qué venía por delante y adelantarme a la comida, hidratación, abrigo, etc.

El tema de los avituallamientos centrales de una carrera tiene tela porque no necesitarás lo mismo al principio, que en medio, que al final.

Aquí voy a comparar tres "A.C." de pruebas tres grandes del Ultra Trail World Tour en Europa: La Transgrancanaria (TGC), el Ultra Trail du Mont Blanc (UTMB) y el Lavaredo Ultra Trail (LUT). Las he enumerado en este orden por una razón: La "Trans" la he terminado en 6 ocasiones, el UTMB en dos y el LUT la cataré por primera vez este año. ¿Y por qué estas tres? Por tres razones: 1) Los A.C. de las tres están en un punto de la carrera totalmente diferente a los otros dos; 2) ¿Por qué no? y 3) Éste es mi blog y escribo de lo que quiero. ;-D

Empecemos por los perfiles (he marcado en rojo la localización del A.C. de cada uno)

Echando una mirada a los tres perfiles nos daremos cuenta de que la localización del AC no coincide en ninguna de las tres pruebas. 

Transgrancanaria

En la TGC, el Avituallamiento Central está casi al final, a unos 43km de meta, después de 82 Km de carrera, por lo que tendremos que salir cargados (a menos que dispondamos de un equipo de apoyo -y esto vale para las tres carreras) y guardar en la bolsa del AC lo necesario para afrontar los últimos kilómetros de carrera, "casi" sin desnivel positivo y donde necesitaremos pensar más en correr y descender. Podríamos incluso (quien se lo pueda permitir, aunque se recomienda siempre) guardar unas zapatillas para distancias cortas, que nos permitan "volar" por las pistas de tierra. 
Ultra Trail du Mont Blanc

El UTMB, "La Carrera", la referencia del ultra trail, es otro mundo. Esta carrera tiene 168km, pero no olviden que se disputa en los Alpes, alrededor del Mont Blanc, y que pasa 7 veces por encima de los 2000m de altitud, de los que 4 se hacen por encima de los 2500msnm. Eso puede dar lugar a situaciones como las de 2011 en las que nos desviaron desde Champex Lac a Martigny alargando la carrera hasta los 180km (aunque oficialmente fueron 170km, los GPS de Seb, Kilian e Iker daban alrededor de los 179, 178, 180 y otros GPS que llegaron vivos al final que contaban historias parecidas). Como vemos, el AC lo realizan en Italia, en la localidad de Courmayeur, en el Punto Kilométrico (PK) 77, con lo que nos quedan aún 91km por delante. Se puede decir que en Courmayeur deberíamos tener en la bolsa algo similar a lo que ya cargamos en la salida. La diferencia de distancia a meta no es muy grande con respecto al primer segmento de carrera.

Lavaredo Ultra Trail
El LUT. Bueno, el Lavaredo Ultra Trail es una incógnita para mí. Aún no la he disputado, aunque sí he recorrido, mochilón a la espalda, el tramo que va desde Lago Misurina hasta la Forcella dei Bos, al final del Val de Travenanzes, así como la parte final desde el refugio de Croda da Lago hasta Cortina d'Ampezzo. El caso del LUT es que para una carrera de 120km, tener el AC en el PK 48 (aprox.) supone que en la bolsa de Auronzo habrá que dejar mucho material (comida, sales, etc) y salir ligeritos. Es como correr la Trans al revés.

De ahí que sea tan importante revisar perfiles, tracks, archivos KML, KMZ, etc y ver vídeos de ediciones anteriores, etc. En cuanto a los vídeos, un consejo: no busquen sólo los de los pros, de hecho, casi es mejor ver los de los finishers desconocidos porque graban más minutos y te permiten ver más recorrido y dificultades. No es lo mismo ver correr cuesta arriba a Csaba Nèmeth que ver a un corredor como nosotros arrastrarse por la misma cuesta porque resulta ser un rampón de cuidado y, claro, llegamos allí con el ego subido y nos damos de bruces con la pared.

Ahora sólo falta entrenar para poder hacer frente a los imprevistos, hacerse el planning de alimentación basándonos en el perfil y kilometraje (y la propia experiencia) y basándonos en el perfil, procurar buscar en nuestra zona de entrenos, recorridos que se asemejen a algunas de las partes de esa carrera que no podremos entrenar in situ. Ahroa que lo miro... la forcella Giau se parece mucho al cortafuegos del Pico de Las Nieves...mola.

viernes, 19 de julio de 2013

Trans 2013, Dolomitas y UTMB 2013 Consejos



Bueno, hace algún tiempo que no escribo nada en el blog. Será porque no tenía mucho que contar, sobre todo después del post del Kili.

Bueno, lo de la Trans de este año 2013, mejor me lo quedo para mí. Sólo comentaré que si llueve y notas algo de barro o tierra en la planta de los pies, HAY QUE PARARSE Y LIMPIARLO BIEN...cuantas veces haga falta, es preferible perder 5 minutos cada 20 ó 30 kilómetros que perder 7 horas de carrera arrastrando ampollas en la planta de los pies desde el km 55.
Por eso llegué a la meta a las 29 horas ¡¡¡Lo que nunca, oye, qué infierno!!!! Sabía que me tenía que limpiar las plantas de los pies en la Presa de Las Niñas, pero haciendo gala de mi apellido, me crecí e hice una “bilbainada” y terminé llegando al Garañón a las tres mil. Después de limpiarme las plantas de los pies allí, tiré para abajo como un descosido y al encontrarme con los compañeros del Arista Fermín, Yasmina e Ismael, decidí continuar con ellos. Total, si les hubiera adelantado no hubiera llegado mucho antes, no sé, como mucho, una hora antes, pero creo que ni eso.
Así que, dejando atrás la edición 2013, ya que se han publicado los recorridos de la Trans de 2014 y tienen una pinta muy apetecible. La dureza se mantiene, evidentemente;  el organizador sigue siendo nuestro Fer, que como también corre fuera sabe hasta donde se puede llegar a la hora de trazar una carrera. Un día se nos cruzarán los cables, iremos al TDG y a la vuelta igual nos mete por una ferrata. Capaz le veo.

Venga, al grano. Este año promete. En menos de dos meses Sarito y yo llevaremos nuestros cuerpos a reconocer el LUT. Sí, ¡Por fin! ¡¡¡¡Dolomitas!!!!! No recorreremos toda la ruta, pero sí algunas partes. Como soy muy “friki”, decidí eliminar de nuestra ruta toda la primera parte (ya, lo sé, es la que se hace de noche... pero ya está hecho, además, al principio de una carrera, con seguir la luz que llevas delante tienes, ¿O no?).

La ruta, que comentaré a la vuelta, será la que sigue:
Desde Cortina, cogeremos el teleférico hasta el Rifugio Faloria y, desde allí, bajaremos hasta Tre Croci. Allí, seguiremos la ruta del LUT hasta el Lago Misurina y continuaremos el ascenso hasta el Rifugio Lavaredo. Al día siguente, descenderemos hasta Cimabanche y el Gruppo Ploner (no nos quedaremos allí, que no estamos forrados, el Gruppo Ploner es el Anfi de los Dolomitas, time-sharing) y ascenderemos hasta el Rifugio Malga Ra Stua. Al día siguiente viene una etapa que podría complicarse si llueve mucho: entraremos en el Val de Travenanzes en dirección a la Forcella del Bois. Es allí, en esa Forcella en la que hacemos el desvío por la Alta Vía 1 en dirección al Rifugio Lagazuoi donde pernoctaremos. Por la mañana descenderemos en el teleférico hasta el Passo Falzarego desde donde comenzaremos un ascenso hasta Cinque Torri y descenso hasta el Rifugio Croda da Lago. En el último día de pateo, descenso sencillo hasta Cortina. 

Desde los Dolomitas, volaremos hacia el UTMB. Sí, estoy mal de la cabeza, lo sé y no puedo evitarlo. Lo mejor es que no tengo la presión de “terminarla como sea” ya que he tenido la inmensa fortuna de ser finisher de esa carrera. Pero como me gustó tanto y le tengo cogida la medida, vamos a intentarlo de nuevo. Además, este año tiene el aliciente de que iremos... (prepárense)...  40 canarios!!! La vamos a liar!! Sólo espero que el tiempo acompañe.

Y ahora llega la pregunta del millón. Es verdad que hace dos años, Sarito y yo recorrimos la ruta del UTMB en 8 días a patita y yo luego la hice corriendo. ¿Te acuerdas de todo el recorrido? Pues sí, me acuerdo. 

¿Consejos? El más importante que puedo dar es: el UTMB es una carrera de 167km. Es muy, muy larga. Hay tiempo para todo, llegarán malos momentos, pero como dice Lizzy Hawker, “Como en la vida, en una carrera no todo dura para siempre, ni los buenos momentos ni lo malos”. Así que, ya que ninguno de nosotros va a ganar el UTMB, disfruten de la carrera, del ambiente y al tran-tran. Otro consejo (los voy a ir soltando así, según me acuerdo): Tenemos 45 horas para recorrer 167km subiendo y bajando 9500 metros de desnivel acumulado (positivo y negativo = 19000m acumulados totales), parece mucho tiempo, sí, claro, pero hay 17 avituallamientos cargaditos de cosas ricas, así que ahora planteo la pregunta ¿Alguna vez has tenido que hacer cola en una carrera... por ejemplo... para recargar agua? Bueno, pues a quienes han corrido la Trans, les recuerdo que en el UTMB seremos 2300 corredores de todo el mundo y que el primer avituallamiento está en el km8, Les Houches, por lo que nos lo podemos saltar. 

Ah, si durante el camino te encuentras con una fuente, no lo dudes y recarga agua allí (evidentemente, no voy a poner aquí dónde están las fuentes en las que yo recargaré agua porque si no, también tendría que hacer cola). Como estamos con el asunto tiempo, en los avituallamientos, coge la comida, bebe algo de sopa y sal pitando. Son 17 avituallamientos. Si te pasas en ellos 2 minutos, habrás “perdido” 34minutos de carrera (razón de más por la que calcular el margen de tiempo que le llevas ganado al tiempo de corte), si pasas en los avituallamientos 5 minutos, habrás perdido 1 hora y 8 minutos. Ojo, eso te obligaría a darte prisa cuando más cansada/o estés y eso es muy chungo. Pues eso, no me pierdan tiempo, que con los cortes son súper serios. Te cierran el control y te olvidas de la carrera. Son capaces de mandarte a casita en La Flegère, a 8km de meta, si llegas fuera de tiempo. ¡No se cortan un pelo! Ah, ¡¡¡Mucho ojo también en el avituallamiento de Courmayeur!!! Nos cambiamos de ropa, cogemos pilas nuevas para el frontal, revisamos que no nos dejemos nada atrás, comemos algo y salimos. 

Otro consejo: Corre por sensaciones. Si tienes hambre, come, si tienes sueño, duerme. Eh, que tampoco digo que te eches una “sobada” de tres horas. Tendrías que ir sobrado para poder entregarte a los brazos de Morfeo durante tanto tiempo. Yo haré lo que hice en 2011, 20 minutos en Bertone y 20-25 minutos en Champex Lac. 

Hace un momento mencioné el avituallamiento de Courmayeur. Dependiendo de la hora a la que lleguemos allí, puede estar “empetado” como haber incluso sitio para sentarnos. En 2011 me tuve que sentar en el suelo. No olviden meter en la “bolsa del Garañón-UTMB” (jijiji) una toallita de esas técnicas que no pesan nada y se secan en seguida, ¡Pero no la grande! Ah, si alguien puede, que meta un par de zapatillas. El UTMB no es la Trans y la zona Mont Blanc no es Gran Canaria y sus abrasivos barrancos lávicos, pero una rama mal colocada, una piedra, un yo qué sé... si se te rompen las zapas antes de Courmayeur, agradecerás ver unas zapatillas limpias, secas y en buen estado en la bolsa UTMB. 

La última subida. El Tète Aux Vents. La pared.

Sí, es una pared. Lo siento, pero es lo que hay. Si el tiempo acompaña, se subirá el Tète Aux Vents justo antes de La Flegère y de la última bajada hasta Meta. Con el Tète Aux Vents sólo puedo dar un par de trucos. Lástima, ya no me acuerdo exactamente de los números de las curvas, pero son el Alpe d’Huez del UTMB. Hay 88 curvas de herradura. Creo. Después de la 33 hay un pequeño llano (muy pequeño, eh?) y creo que después de la 60 hay unos escalones de madera en los que costará un montón levantar las piernas para pasarlos. El Tète Aux Vents sólo tiene un truco: como dije antes, “Nada dura para siempre” la cima llegará, pero procura mantener un ritmo cómodo durante toda la ascensión. Aunque no lo parezca, son sólo 5km. Sí, es verdad que no lo subí en el UTMB, pero sí que lo subí con una mochila de 12kg en la espalda cuatro días antes de la carrera. Se hace largo y muy duro, pero se hace y luego, salvo por una pequeña cuesta hasta La Flegère, todo lo demás es para abajo hasta Chamonix. Otra cosa importante de la Tète Aux Vents y, en resumen, de todo el UTMB. En Canarias estamos acostumbrados a otro clima y eso son los Alpes. En Agosto, te puede nevar por encima de los 2400m de altitud en cualquier momento. Aunque abajo, en el valle, tengas (¡Esperemos!) 25 grados, arriba, sobre los 2000m, podríamos tener 5 grados o menos. En el caso de la Tète Aux Vents... pues su nombre ya te dice si allí sopla el viento o no. Si el tiempo se tuerce, no lo subiremos. Eso también da una idea de las condiciones del lugar. Ah, por si llegas de noche, al otro lado del valle está el Mer de Glace, así que imagina la temperatura del aire a esas alturas. Ya sabes, el chubasquero siempre ha de ser lo primero que te encuentres al abrir la mochila. Nunca se sabe cuando va a empezar a caer y no quieres perder tiempo ni material al coger el chubasquero.

¿Más consejos? Algo que funciona y que me dijo Fer el año en que yo fui al UTMB, si encuentras sopa en el avituallamiento, no está de más. Es agua con pasta, tiene sal y está calentito. Agua, hidratos, sodio, cae bien en la barriga para recibir luego las barritas y los geles y tiene buen sabor. No te cortes, si hay sopa, saca la taza/vaso y te lo vas bebiendo por el camino. Eso sí es un consejo, no pierdas tiempo, lo que te puedas comer caminando, no te lo comas parado, si te lo curras, eso incluye el plato de pasta en Courmayeur, pero no vayas a dejar luego el lugar lleno de mierda.

Mira por donde, ahora que lo comento es algo importante. El UTMB te regala (fíjate qué chachis son) una redecilla para poner por fuera de la mochila donde podrás meter toda la mierda que produzcas. Yo lo uso siempre que salgo al campo y te aseguro que caben de sobra 5 geles vacíos, sus tapas y los plásticos de un montón de barritas. Así que ya saben, no me sean guarros, que no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia. Además, yo me fijé en un par de avituallamientos en las caras de los voluntarios cuando te acercabas a la basura con el saquito lleno y descargabas allí todos los envoltorios, juro que te sonreían y te decían “mercì”. 

Ah, hablando de los voluntarios, si tú tienes frío mientras estás caminando o corriendo, imagínate ellos que están quietos esperando a los 2300 corredores. Joer, un “mercì” (/megsí/), un “grazie” (/grachie/), nunca está de más. Y si adelantas a un corredor solitario (no al principio, pero sí de mitad para adelante, no olvides decirle “courage” (/cuggash/) o “bon courage” (/bon cuggash/). Si luego él te adelanta y te lo dice a ti, lo agradecerás. A todas estas, cuando estés corriendo por las calles de Chamonix (porque llegarás corriendo a Chamonix, visualízalo desde ya y lo lograrás) si adelantas a alguien, le dices “Allez, finisher!!” (/Alé finishér/) que siempre anima, no olvides que esto es un deporte de montaña, no fútbol. Los únicos contrincantes son la montaña y el reloj, los demás corredores son compañeros de fatigas. Hablando de fatigas, si tienes un mal momento, descansa unos minutos, come y bebe. Molaría que llevaras unas gominolas por si tienes una bajada de azúcar y necesitas masticar algo diferente a una barrita, ten siempre en la mochila (y en el bolso UTMB) algo que te guste y que no sea “técnico”, lo agradecerás. En 2011, en Courmayeur, vi a un corredor español sacar del bolso UTMB un bocadillo de tortilla de papas (patatas) y se le iluminaron los ojos. A él y al resto. Me incluyo.

Otra cosa: NUNCA estrenes nada en la carrera, sólo estrena las pilas (habiendo probado antes que funcionan). Ni estrenes ropa, ni estrenes geles, ni comida, ni nada. Entrena y, si puedes, compite con todo antes. 

Como dice Sergio Espinosa, de Arista, “Hay que entrenarlo todo, todo, hasta las marchas”.

Una cosa que sí puedes probar si te atreves: entre el Refugio Bertone y el Refugio Bonatti, junto al sendero hay arándanos silvestres (unas bolitas negras/lilas). Es una gran fuente de vitamina C, yo lo tengo claro, cogeré unas cuantas y me las comeré. Si encuentras fresas o frambuesas silvestres... tú mismo, pero te aconsejo que las limpies primero porque a los zorros les encanta hacer pipí encima y eso es muy, muy malo. Yo comí en 2011 y no me pasó nada, pero según me dijeron luego, tuve suerte. Ah, a colación de las fresas silvestres, no esperen ver los fresones de los supermercados, jajaja, ¡Ni de coña!, las fresas silvestres miden alrededor de 1cm de diámetro, pero el sabor es tan intenso como si comieras una caja entera de las del súper. Repito, eso sí, que hay que tener cuidado al comerlas.

Consejo importante: No te plantees la carrera como una prueba de 167km. Son 9 puertos de montaña y 17 avituallamientos. Pues eso, como las pizzas, “pisco a pisco”. Los kilómetros irán pasando, lo que sí hay que hacer es llegar a Les Contamines con tiempo de margen frente a la barrera horaria. Los primeros 31km hay que hacerlos “a lo Trans”, no hace falta correr (o lo pagarás en el km 140, comprobado), pero no te pares mucho en Saint Gervais. Y guarda siempre, siempre, un poquito de “pila” para la última subida (o por si acaso te cambian y alargan el recorrido, como en 2011). Por eso, como dice Sebastian Chaigneau, “profitez, profitez, profitez” (disfruta), hay que ir siempre un punto menos del máximo al que podrías ir. Sí, sabes que puedes correr como un descosido, pero no lo haces porque nunca se sabe. Donde puedas correr, trota, donde puedas trotar, camina (o, como dice Yasmina, “un trote cochinero”) y donde sólo puedas caminar, no pierdas tiempo. 

Recuerda, tienes 45 horas para hacer 167km, a una media de 4km/h se llega a meta y para hacer esa media, tienes, como mínimo, que subir a 2km/h, bajar a 6km/h y llanear a 4km/h.

Ánimo con los entrenamientos, y nos vemos en Chamonix. Ah, aprovecha para entrenar en los tramos nuevos de la Trans, las pendientes y desniveles son muy similares a los del UTMB.