lunes, 13 de enero de 2014

Marketing inexplicable:The North Face® FL Race-Vest, el caso "Too Late Marlene"

Antes de "explayarme" a gusto, quiero dejar claro, clarito, clarísimo, que YO NO SOY NINGÚN EXPERTO EN MÁRKETING. Lo que escribo a continuación es, simplemente, mi opinión personal sobre lo que, a mi modo de entender, es una actitud incomprensible de mercado de una marca de reconocida fama y prestigio internacionales: The North Face®.

Pongámonos en situación. Hace algunos años, cuando empecé a entrenar para presentarme a una carrera por montaña, que alguien decidió llamar "Trail Running" (literalmente, correr por senderos) y que LaSportiva registró como Mountain Running® (sí, sí, digo bien, "registró", ¡Hay que estar al loro, primo, aquí quien no corre, vuela!), me pasaba horas buscando información en internet. Perfiles, mapas, senderos, tracks, archivos kmz, kml, gpx, gdb.. todo eso era mi vida. También me encantaba ver vídeos y fotos de ediciones anteriores a la Transgrancanaria de 2008 (que era la que yo quería correr). También rebuscaba en internet buscando fotos de los corredores "pro" y me imaginaba corriendo por Francia, por los senderos que habían pisado Vincent Delabarre, Marco Olmo, Dachiri Dawa Sherpa y soñaba con verles correr en mi isla, Gran Canaria. 

Llegó 2008 y vino a correr Marco Olmo y su minimalista mochila. Esa Trans no la pude acabar por cometer demasiados errores de novato, alguno de esos errores incluso dos días antes de la salida (deja siempre una bolsa en Garañón, aunque el día de la carrera no llegues ni a tocarla). Llegó la Trans del 2009 y pude correr 2 minutos por la Playa del Inglés entre el gran Marco y el suizo Adrian Brennwald (primer sueño hecho realidad) y conseguí llegar a meta (segundo sueño hecho realidad) con una fascitis plantar (eso no lo ví en el sueño, debí de despertarme antes de esa escena). Llegó el 2010, el año de la lluvia y el frío, el año del súper récord de Miguel Heras y de mi primera Transgrancanaria larga. Después de esa edición, comencé a ver fotos de un francés llamado Sebastien Chaigneau que había terminado 2º el UTMB 2009 y que llevaba una mochila muy rara. Era una The North Face® Enduro Boa©, creo, a la que le había cosido los bolsillos frontales de la mochila que yo llevaba, una Salomon XA-Pro 15:

Tras esto, me dije (y estábamos en 2011) "seguro que el año que viene (2012) The North Face saca una mochila con esas características. Errrrrr.... nop.

Llega 2012 y Sebastien Chaigneau viene a correr la Transgrancanaria con la misma mochila. Mi pensamiento fue el evidente: "Errrr... alguien no está haciendo sus deberes".


Por fín, llega el UTMB 2012 y aparece en escena la famosa caída de Seb en la salida llevando una nueva mochila. Es de The North Face, tiene muy buena pinta y la llevan los "pro" de la marca americana:


La mochila en cuestión, en esas fechas (2012), según me contó en persona el ganador de la Transgrancanaria de 2011, Zigor Iturrieta, aún no tenía ni nombre. En la mochila pone incluso Flight Series, pero nada más. Lo que hubiera sido algo normal en esta industria de un deporte cada vez más de moda es que al año siguiente (2013) la hubieran puesto a la venta digamos... en junio, para coincidir con las pagas extra y por ser una época previa al LUT (Lavaredo U.T.) y a La Carrera, el UTMB. Nones.

Llega, efectivamente, 2013 y vemos en la línea de salida de la Transgrancanaria a Seb y a Zigor con sus mochilas TNF sin nombre:


Y ya la cosa está clara. Para verano de 2013... la nueva mochila estará a la venta y los que vayamos al UTMB nos la podremos comprar y... y un carajo! Llega el UTMB y ni rastro en internet de la nueva mochila de TNF. Los soñadores soñamos y yo sueño con poder pedirla para regalo de Navidad. Se acercan esas fechas tan entrañables y nada de nada. Como dice la canción de Depeche Mode: "Dream On", sigue soñando. Pues soñaremos en 2014.

¡¡Feliz año huevo!! (como decíamos en la revista FETEI de la Facultad de Traducción de la ULPGC). Llega 2014 y esto de correr por el monte ya es el deporte de moda; una francesa llamada Sandrine Prisse da el primer positivo en un "ultra" y es el año del UTWT, el Ultra Trail World Tour, que viene a ser una especie de campeonato del mundo de ultra trails, la FEDME se saca del bolsillo el CEUT, Campeonato de España de Ultra Trails y los soñadores ya soñamos con que la mochila nueva de The North Face esté a la venta de una vez para poder estrenarla para la Trans 2014, primera prueba del UTWT, prueba de The North Face, para más "inri". Pues va a ser que no. Va a ser que dice la marca americana que van a hacer todo lo posible para que la mochila llegue a las tiendas antes de la Trans, pero que igual hasta mitad de marzo no llega. Bueno, hay que decir que, al menos, la mochila de marras por fín ya tiene nombre: en un alarde de imaginación y originalidad, al chaleco de carreras lo han llamado... ¡Race-Vest! (chaleco de carreras). Ya aparece en el catálogo de primavera y estará en tiendas...próximamente. ¿Pero no para la Trans? Puntualicemos. Es cierto que la Transgrancanaria es, de entre las carreras del Campeonato de España de Ultra Trails y del Ultra Trail World Tour, la que más me llama porque afortunadamente vivo en Gran Canaria y la tengo en casa; es como vivir en Chamonix y participar en el UTMB, o como ser de Cortina D'Ampezzo o Auronzo Di Cadore y participar en el LUT, o como ser de Bagá y correr la Ultra Cavalls del Vent; es la carrera de casa, me ahorro vuelos y casi de todo, y es del UTWT y es del CEUT y es un ultra apoyado (que no patrocinado) por The North Face, pero objetivamente, es que no hay que ser un Nobel en económicas ni tener un Máster MBA para saber que las navidades de 2013 eran las fechas perfectas para hacerle la competencia a Salomon, que sí sacó al mercado la nueva mochila S-Lab Advanced Skin o, al menos, sacar al mercado la Race-Vest en enero y así tener a los "frikis" de la marca americana equipados para la The North Face® Transgrancanaria®. Pero va a ser que no. Que no viene en enero. Que igual viene a finales de febrero, pero probablemente llegue para marzo. WTF? (Y luego te quejarás de que ves los senderos llenos de "salmonetes"). Pero si ya tenían la mochila en producción, preparada para enviarla a los mercados de todo el mundo, ¿Por qué condenada razón no lo han hecho? Posiblemente este ha sido uno de los movimientos de mercado más erróneos de la marca americana en la historia del márketing. Ahora, después de las navidades, por los senderos sólo veo mochilas Kalenji, Raidlight o Salomon (incluída la mía, mira tú por donde). De haber puesto a la venta ya la Race-Vest, podría haber, como mínimo, un "salmonete" menos y una TNF más. Hablo por mí. La Race Vest llegará a las tiendas, sí, pero para ese entonces... señores de TNF, Duran Duran tiene una canción muy bonita llamada "Too Late Marlene". Yo, si para entonces tuviera el dinero para ello (que lo dudo sobremanera), después de haberme gastado unas cuantas pelas en una Salomon esperando ilusamente por la RaceVest, igual me la compro. Pero sólo porque soy un friki de la marca y colecciono mochilas (como otros coleccionan relojes o gorras o posavasos), pero es que igual me la compro para las próximas navidades. The North Face... este 2014 podría ser un año de ventas tirado por la borda.

Review The North Face® FL Race-Vest

Las cabras tiran p'al monte... y los "salmonetes" también ;)

Fin de semana completo. Prueba de material nuevo y doble sesión de entrenamientos: el primero, con Sergio Soliño; el segundo, un "realista" con Juan Carlos Ramos Quintana, Sergio y Borja, iba a ser un Agaete-Tamadaba-Tirma-Artenara con salida a las 00:00 (de ahí lo de "realista"). 

Los entrenamientos

El sábado, Sergio Soliño y yo salimos a las 8:30 del Garañón para hacer el tramo Transgrancanaria® Garañón-Pico de Las Nieves-La Plata-Tunte-Degollada de Manzanilla. Estreno completo de la mochila. En los primeros 20 metros de trote, de bruces contra el suelo, con el añadido de que vine a caer sobre una piedra que se alojó, cómoda, a la altura de mi hígado. Buffff, me dejó viendo lucecitas y con una especie de punto verde en el centro de la visión durante muchos minutos. El resto del camino en dirección al cortafuegos del Pico, por detrás de las cabañas del Cortijo de Huertas, fui adaptando la Salomon® Advanced Skin 12 Set a mi ergonomía. Quienes me conocen, saben que soy muy fan de The North Face®, pero ya que la nueva Race-Vest no ha salido aún al mercado (sobre esto ahondaré en el próximo post) hay que reconocer que mi "vieja" Salomon XA-Pro 15 de 2008 ya se había quedado obsoleta y yo ya necesitaba material nuevo. Después de valorar la compra por internet de la Ultimate Direction SJ Vest (SJ es por Scott Jurek) e incluso de una Camelback®, al final opté por comprar la "Salmonete" Skin 12 Set en la tienda Arista, aprovechando que fui a federarme para 2014.

Recupero el hilo. En el entrenamiento del sábado, en el tramo de descenso desde la Degollada de Los Hornos hacia La Plata, tanto Sergio como yo nos doblamos los tobillos varias veces con piedras del camino. Eso, cuando uno camina, no suele ocurrir, pero cuando uno se tira cuesta abajo "con el cuchillo entre los dientes" lo de pisar piedras y torcerse el tobillo es un "ahora sí y más tarde también". Lo normal a esa velocidad es que el tobillo nunca termine de torcerse del todo, pero claro, hay piedras y piedras, y en el Camino de La Plata algunas piedras no se mueven de su sitio y mal pisadas te deshacen el tobillo. Resultado: torcedura dolorosa por mi parte y, por la parte de Sergio, torcedura de tobillo que le provocó una lesión en la parte posterior de la rodilla derecha. En el momento de escribir estas líneas, ya está más recuperado. Pasó por traumatología del Hospital Doctor Negrín y le recolocaron un ligamento que tenía pinzado. Durante el entrenamiento, cada vez que tenía que bajar, le dolía la rodilla horrores. El ascenso hacia la Manzanilla fue muy bueno. Pudimos incluso trotar en algunas zonas, adelantando a muchos senderistas que aprovecharon el maravilloso día que tuvimos para caminar por la zona. Al llegar a la Degollada de la Manzanilla, continuamos el camino por la pista forestal que lleva a la Cruz Grande pasando por la Degollada del Dinero. ¡¡Vaya pista más larga!! Intentamos trotar, pero su rodilla le dijo que no y mi tobillo dijo lo mismo.
Al llegar a la Cruz Grande, ascendimos por el Camino de La Plata y, al llegar a la Degollada de Los Hornos, continuamos en dirección al Garañón en línea recta.

Fue un buen entreno, teniendo en cuenta las lesiones. En el camino de regreso, en coche, quise pasar por la Cruz de Tejeda para comprar queso de la cumbre y, al bajarme del coche, algo no funcionaba. Fue poner el pie en el suelo y el tobillo dijo que no. Me acerqué al puesto del queso cojeando, pero preferí no darle mucha importancia. Cuando Sergio me dejó en mi casa, el tobillo ya frío seguía doliendo muchísimo. Me duché con agua muy fría, me tomé un bol con Regeprot© y Sportdej© sabor praliné de Overstim·s® (¡Ambrosía de dioses, amigo!), me masajeé la zona dolorida con Ice Power y me eché a dormir, sabiendo que a las 00.00 horas tendría entrenamiento muy duro con Juan Carlos.

Me desperté a las 21:00 con un dolor terrible en el tobillo, me levanté de la cama y casi no podía apoyar el pie en el suelo. En ese momento sabía que no podría entrenar esa noche. ¡Fastidio! Tenía muchísimas ganas de hacer ese entrenamiento "realista" los primeros 34 Km de la Transgrancanaria en horario de carrera: salida desde el muelle de Agaete a medianoche y llegada a Artenara, previo paso por Tamadaba y Tirma.
Volví a ponerme IcePower en la zona hinchada y después de cenar, volví a dormir.

El domingo por la mañana, por fin pude caminar más o menos bien. Continué poniéndome gel frío en la zona y, a mediodía, viendo que ya podía caminar, me "lié la manta a la cabeza" y le pedí el coche a Sarito para probarme en el campo.

Este fue mi segundo entrenamiento:

En resumen, el entrenamiento fue una maravilla. Aparqué el coche en El Garañón y troté muy suave hacia la Cruz de Tejeda, para ver cómo reaccionaba el tobillo. Como al llegar al cruce con el camino de Tejeda todo iba bien, miré la hora y puse el cronómetro para hacerme un entreno a ritmo de carrera. Esto significa que, como el día de la carrera llegaré a esa zona con 65km en las piernas, no corrí ni troté en zonas en las que no podré hacerlo. De esta manera, cuidaba el tobillo y calculaba tiempos realistas para el gran día.

Me alegré mucho al llegar a La Rana (sí, esa roca en forma de... ¿Lo adivinan? ¡Rana!, junto al Roque Nublo) en 2 horas. Ahí ya me dije que los deberes estaban hechos, así que el resto del camino me lo tomé con algo más de calma y tardé 21 minutos en llegar al Garañón. Total, 2h21' para reorrer 14km. No está mal.


Resumen del test de material:

La Salomon® Advanced Skin 12 Set (no había "pelas" para la nueva S-Lab) es muy cómoda, súper cómoda. Esta "Hydration Pack" se adapta al tronco superior perfectamente, como una camiseta, sin apretar, sin comprimir el pecho, deja respirar sin problema y tiene muchas posibilidades de ajuste con los enganches frontales. El acceso a los bolsillos laterales es muy bueno, aunque hay que acostumbrarse a la rotación de los hombros. Afortunadamente, tengo buena movilidad rotacional y llego perfectamente a las cremalleras de los bolsillos. Hablando de bolsillos, la mochila tiene un montón de espacio, de huecos y de bolsillos escondidos. Viene incluso de fábrica con una manta térmica guardada en un bolsillo que se cierra con un imán (esto me frena a la hora de meter allí el teléfono móvil, los imanes y el teléfono no se llevan nada bien). El compartimento principal es amplísimo, se cierra con una cremallera que se puede abrir por ambos lados. Existe además, otro bolsillo superior, junto al compartimento para la bolsa de hidratación, cerrado con cremallera, en el que se puede meter, cómodamente, una cartera, las llaves, el móvil y un pequeño botiquín (ésto último lo pondré fijo en el bolsillo de la manta térmica). Seguimos, en la parte trasera, también existe un bolsillo cerrado con cremallera en el que cabe, perfectamente, un chubasquero. Aparte de todos estos compartimentos, también hay unos bolsillos abiertos a ambos lados, por detrás de los laterales cerrados con cremallera y bolsillos en las dos cintas frontales, perfectos para meter geles y barras energéticas, unos abiertos y otros cerrados con un pequeño velcro. En esas cintas frontales también se encuentran dos compartimentos para botellas. He probado meter dos bidones de 800cc y caben, ajustados, pero caben perfectamente. Como usaré bolsa de hidratación (de la que hablaré ahora), en esos bolsillos pondré dos botellas de 500cc, una con Bebida de Recuperación Overstim·s sabor vainilla (¡Cosa rica, oiga!) y otra con comida líquida 640 sabor chocolate, también de Overstim·s, compradas en CanarySport.

El asunto de la bolsa de hidratación, fabricada por Hydrapak, es algo que se le debió haber ocurrido antes al inventor. El tubo llega por abajo, con lo que se reduce el camino del agua por él a la mitad. Además, para rellenar la bolsa no hace falta quitar todo el tubo. El sistema dispone de un empalme tipo "riego de jardinería" totalmente estanco, con lo que sólo hay que desconectarlo del tubo y sacar el compartimento aislante de la bolsa, rellenarla, volver a meter todo en la mochila y empalmarlo al tubo. Sencillo y perfecto. Además, no gotea.

Punto negativo de la mochila: junto a los bolsillos laterales, hay unos rebordes que no están unidos a la mochila y que sobresalen. Resultado: al cabo de muchos kilómetros, ese reborde roza la parte interna de los brazos, justo la piel más fina del cuerpo humano (después de los labios), con lo que podríamos acabar un ultra de 125km con serias rozaduras ("solladuras" en canario) muy dolorosas. Sinceramente, es lo único negativo que le encuentro aparte de no disponer de mis queridos bolsillos frontales y cierre frontal en cremallera.

Después de las buenas noticias que nos dió hoy Sergio con respecto a la mejoría de su lesión, puedo decir que ha sido un muy buen fin de semana. Buenas sensaciones para la The North Face® Transgrancanaria® 2014, primera prueba en la historia del Ultra Trail World Tour.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Descubriendo la Transgrancanaria 2014





Bueno, comencemos esta crónica como lo que es. Esta debería haber sido la crónica de un entrenamiento, pero a resultas de que media isla “ultrera” estaba entrenando por otras zonas, Sarito y yo decidimos ir a reconocer el tramo comprendido entre las Casas Forestales de Tamadaba, Caserío de Tirma, Altavista y Artenara. Según el perfil de la Transgrancanaria, son unos 24 kilómetros. 

Como somos unos remolones, salimos bastante tarde. De hecho, podría haber ido a entrenar con Juan Carlos R. Q.  y luego empatar con el reconocimiento de ese sector de la carrera. Comenzamos a patear en las casas de Tamadaba a las 12:28h en dirección Faneque. Esta vez, el track(KMZ, GPX, GDB) y el Garmin Foretrex 401 funcionaron de maravilla. ¡¡¡Gracias Charlie!!!

El descenso inicial hacia Faneque es divertidísimo y rapidísimo. De día, a medida que uno se va acercando a las inmediaciones del Roque Faneque, la visión que aparece entre los pinos es de vértigo. Cuando llegamos al cruce que debemos tomar a la izquierda para descender hacia el Arco de Tirma, me doy cuenta de que el sendero, que aparece a la izquierda, está señalizado con dos mojones, pero si uno se despista, se pasaría de largo. Sarito decide seguir mientras yo me detengo para dibujar y escribir con un palo en el suelo “<--TGC”, luego, entendí que con la “relentada” (rocío) y la humedad de la zona, los pinos “ordeñarían” las nubes y todo eso se borraría, así que busqué por la zona unas piñas y las coloqué sobre el dibujo de la flecha, indicando la dirección del sendero.

 
El descenso hacia el Arco de Tirma, que yo llegué a llamar en FB “Tagoror de la Agujerada”, es vertiginoso,  en la zona superior hay, incluso, un paso que deberemos tomar con precaución el día de la carrera (posibilidad de embudo y parón) ya que el sendero es estrecho y tiene un poco de patio en el lado izquierdo. Tocará llevar el frontal a tope. Después de esa zona, viene un descenso en “zigzag” que nos llevará a otra zona con mucha piedra suelta en el sendero. En esa zona nos encontramos con el resultado de una actividad muy propia de algunos desalmados de nuestra isla. Mojones desmantelados. A ver, vamos a puntualizar. En una zona casi sin piedras, terrosa y sin peligro, desmantelar un mojón, si bien no deja de ser una “capullada”, tiene como resultado el que un caminante, al verlo, lo vuelva a colocar. Punto. Pero desmantelar un mojón en una zona llena de piedras, haciendo que el sendero deje de verse con claridad y, con el agravante de que a ambos costados de esa loma hay sendos patios, sobre todo en la vertiente Norte, no es una “capullada”, es una tremendísima temeridad. Un día alguien se va a hacer mucho daño, MUCHO DAÑO y nadie va a decir “ups, lo siento”. Por esta razón, mientras Sarito continuaba el camino, yo paré a rehacer los mojones, volviendo sobre mis pasos para comprobar que desde el mojón anterior se veía el siguiente de una manera clara. Esperemos que los próximos corredores que pasen por allí aún los vean.
Una vez llegamos al tagoror (creo que lo es y si no lo es, pues me resultaría raro, ya que el sitio es perfecto) del Arco de Tirma, nos encontramos con Rubén, del Club TopArriba, que volvía a desandar el camino hecho ya que no encontró más adelante el camino que ascendía al Caserío de Tirma. Nos despedimos deseándonos suerte y felices fiestas y continuamos el reconocimiento.

Después del Arco, el sendero continúa a la izquierda bordeando unos cantiles (cortados) en los que el sendero llega a difuminarse un poco. De noche, habrá que tener mucho cuidado en esa zona, sobre todo si el suelo está húmedo porque el patio que hay en el lado derecho es importante. Me doy cuenta ahora de que para algunas personas, la terminología montañera – escaladora podría no ser clara del todo. Venga, llamamos “patio”, hablando claro, a un precipicio, es decir, un sitio por el que uno podría “precipitarse” al vacío. Da igual si la caída es de unos 10 metros como es el caso que nos ocupa, o 400 metros como podría ser el límite NW del propio Roque Faneque. La cuestión es que en esta zona en la que nos encontramos, el camino bordea estos cantiles en una zona muy “corrible”, de correr mucho, con algunas leves subidas y escorrentías muy muy estrechas, inclinadas y donde, con casi total seguridad, encontraremos otros embudos o retenciones durante la carrera. Una vez llegamos al fondo de una barranquera, el camino se pierde. Algo me dice que esta es la zona en la que Rubén no encontró la continuación del sendero. Rodeando una gran roca, se advertía una zona con trebolinas (tréboles) y un mini-mojón que tuve que agrandar para hacerlo más visible (otra parada), que es por donde continuaba el camino. Después de esa zona, el camino se hace totalmente evidente y a base de toboganes, continúa de manera rápida en dirección a Tirma.

La llegada al Caserío de Tirma se hace rodeando unos bancales y luego ascendiendo hacia la casa. Allí nos alegró ver que estaba D. José y sus perros. Le pedimos agua y él, muy amablemente no sólo nos dio agua de sobra, sino que nos indicó cuál era el camino que debíamos seguir. He de reconocer que en este punto, las baterías de mi GPS dijeron “basta”. Llevaba otras baterías de reserva, ¡¡¡Tranquilos!!! Soy un “ultrero” descerebrado, pero no un inconsciente. También llevaba tres frontales (un LedLenser® para mí, otro para Sarito y un Petzl® de reserva para un “por si acaso”) y una batería de reserva para el móvil. 

Al salir de Tirma, aprovechamos la pista de tierra para comer. Llegamos a la curva del aljibe donde se encuentra el sendero que asciende, a la izquierda, por el Lomo del Amo (en este mapa buscar cuadrante Horiz 3100500 – Vert 428500) cruzando la pista de tierra que conecta Tirma con Tifaracás, continuando por ella hacia la izquierda durante unos 100 metros y reconectando con el sendero en el lado derecho de una amplia curva de izquierdas, ascendiendo hacia la Degollada de Los Pilones (en este mapa buscar cuadrante Horiz 3099500 – Vert 429000). Esa ascensión es dura, casi recta, aunque con algún que otro “zig-zag” y escalones.  Al llegar a la Degollada de los Pilones, las vistas nos sobrecogen. Delante nuestra está Altavista, a donde se llega por un sendero claro. Hay incluso zonas en las que podemos trotar hasta que llegamos a los amplios zig-zags llenos de piñas de pino y pinocha (pinaza). Al rodear Altavista, podemos contemplar a lo lejos el recorrido de la transgrancanaria de 2013, toda la zona que va desde Artenara, Bentayga, El Chorrillo, El Roque Palmés, El Toscón hasta El Aserrador. Al fondo, podemos ver el Roque Nublo, el Pico de Las Nieves... la vista es espectacular. 


Comienza a hacer fresquito y nos ponemos algo de abrigo. Llevamos ya unas cuantas horas caminando y yo descubriendo una zona por la que aún no me había metido nunca. Ahora ya es todo sendero conocido. Soy muy feliz. Aprovechando los últimos minutos de sol, sacamos fotos y continuamos hacia la Cruz de María. Al inicio del sendero hacia el Lomo del Brezo, en la Cruz de Acusa, nos vemos obligados ya a encender los frontales. Hemos calculado el tiempo al minuto. Esta vez, la subida hacia El Brezo se me hace incluso corta, puede ser porque no miré para arriba, sólo hacia el suelo. Al llegar arriba, después de 6 horas y 25 minutos, aún tenemos fuerzas para trotar hacia la zona de los helicópteros y bajar trotando hacia Artenara. Ahí, Sarito decide continuar caminando hacia donde habíamos aparcado el coche y yo sigo trotando cuesta arriba para terminar con una mini-serie de 200m. Buen reconocimiento, precioso paisaje. Recorrido de la The North Face Transgrancanaria 2014 totalmente reconocido y casi entrenado. Me encanta el recorrido nuevo, Fer. Tiene de todo. Rápido, técnico, duro. Nuestra carrera de casa tiene todo lo necesario para formar parte de la UTWT (Ultra Trail WorldTour).

martes, 5 de noviembre de 2013

Regla nº 1 del Trail Running

Hola amiguetes!!!!! 
Ayer lunes 4 de noviembre cometí uno de esos errores de trail-runner (corredor de montaña) que no se deben cometer. Regla 1: No reconocer tramos nuevos solo y de noche, sin conocer la ruta. De hecho, fui a reconocer el tramo Teror-Cruz Chica. Aparqué el coche en Teror y comencé a patear siguiendo el track recientemente publicado por The North Face Transgrancanaria. La primera parte, de muchas escaleras, fue sencillo, no tiene pérdida (aunque lo parezca al empezar las escaleras). Después, pateíto por la carretera hasta las casas y comienzo el ascenso a la Cruz de Hoya Alta (creo que se llama así, ya no me acuerdo, es la cruz esa que se ilumina en las Fiestas del Pino, sobre Teror). Desde ahí, ya con la noche casi encima y con mucha niebla, continué mi ascenso hacia el Talayón. Primera pérdida. 
Tras dejar atrás un cruce de senderos, bien guiado por el track, encuentro un camino empedrado que serpentea alrededor de una finca medio abandonada y pierdo el sendero. Doy veinte vueltas por la zona, me meto por una puerta de finca, encuentro unos panales de abejas, etc. Decido darme la vuelta y dar por finalizado el entreno cuando encuentro a la izquierda el sendero. 
Continúo el entreno, al menos, hasta encontrar la carretera que sé, por el Google Earth que está por arriba. Al cabo de un buen rato, dejando atrás un cercado, llego a una carretera de tierra donde me encuentro a un señor llamado Trino que me indica el camino que debo coger en dirección a Galaz. Sigo por el camino que él me indica y, al poco, junto a unas casas encuentro a otro señor, D. Olegario Quintana, que me dice que Medio Ambiente ha abierto el camino hasta Galaz. Bien. 
Continúo por donde él me dijo y termino en una carretera de asfalto que conduce a una casa. Ahí debía haber mirado el móvil, porque en vez de cruzar la carretera hacia la derecha y ascender por el lomo que sube paralelo a esa "calle", me metí por la calle en dirección a la única casa que allí existe, poco antes de llegar a la casa, asciende por la derecha un sendero y me metí por allí. El track me decía que iba un poco desviado del camino, pero como esto ya me lo ha hecho varias veces mi GPS, decidí seguir. Terminé ascendiendo entre maleza por una vereda de cazadores (había cartuchos) que ascendía entre pequeños cercados. Hubo un momento en el que me ví que ni podía seguir ascendiendo, ni podía volver sobre mis pasos. Serían las 19:30. Noche cerrada, niebla y perdido sin poder salir del cercado aquel. 
Decidí buscar por el borde del muro y encontré una tubería de plástico que recordaba haber pasado en mi ascenso y así pude encontrar la vereda por la que había subido. Desando todo lo andado, vuelvo a la carretera de asfalto y bajo por ella hasta llegar a una casa donde había luz. Pido ayuda y me dicen que por toda esa carretera, bajando, llegaría a la quesería de Madrelagua. Sólo oír el nombre de ese barrio me iluminó los ojos. 
Bajé y llegué a un cruce (¡Mierda! ¿Y ahora?) llegué a la quesería y allí tuve que tocar en la puerta a un vecino. Muy mablemente el chico me indicó que por la carretera que lleva a la zona de Los Naranjeros puedo continuar y termino en el camino de la Trans que va al barranco de Madrelagua y desde allí, por las Rosadas, a Teror. Uffff, benditas palabras!!! Así hice y, después de haber cambiado las pilas del frontal, consegui llegar al coche a las 20:39. 
Al llegar a casa, lo primero que hice fue ver dónde me había equivocado de sendero, porque sabía perfectamente en dónde me perdí. Aquí, en azul, la ruta buena de la Trans 2014. En rojo, el erróneo camino que yo seguí: