Mostrando entradas con la etiqueta Salomon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Salomon. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de abril de 2014

Prueba de material: The North Face® FL Race Vest - Review

The North Face® FL Race-Vest© (Photo: ©www.thenorthface.co.uk)

¡¡¡Por fin llegó!!! Y por fin pude probarla. Quienes han leído hace poco este blog sabrán que hace unos meses escribí un post refiriéndome a la incomprensible tardanza por parte de la marca The North Face en sacar su nueva mochila para carreras por montaña. Pues bien, ya la han sacado, justo antes de la Transgrancanaria. Para ese entonces, yo ya me había gastado 140€ en la Salomon y no me podía permitir ni de lejos el comprarme la FL Race Vest.

Pero pasó la Trans y hace cosa de un mes, más o menos, pasé por Arista y me compré mi ansiada mochila. Por cierto, a un precio mucho más asequible que la Advanced Skin 12, cuesta 95€. 

En este tiempo ya he podido probarla y "estrenarla del todo" en una caída que, por cierto, no le supuso ningún daño a la mochila. Ni siquiera se ensució.

Al grano. La mochila supone para la marca americana un paso adelante en el diseño de mochilas y, todo hay que decirlo, también ha supuesto un "subirse al carro" de la moda y de los requerimientos de los corredores de ultras. Se ve a la legua en el diseño que nuestro amigo Sebastien Chaigneau ha tenido mucho que ver en su desarrollo. 

La mochila es cómoda. Comodísima. El peso queda arriba, sin cargar las lumbares. No llega al nivel de la Ultimate Direction SJ Ultra de Scott Jurek, pero es realmente confortable.

Vista general de la mochila (Photo: ©DanielQuintanaSantana)

Se puede decir sin errar que es una versión "de fábrica" de sus "tuneados" usando piezas de aquí y de allá, porque, como dice el dicho, lo que funciona ¿Por qué cambiarlo?. Aún así, es mejorable. Lo siento, pero es verdad. De hecho, considero que para correr un ultra de los largos (UTMB, Ehunmilak, Reunión) se me antoja un poco limitada. ¿Por qué digo esto? Bien, empecemos al detalle. 

Esta mochila quiere ser una versión light de la "Best-Seller" Salomon XA-Pro15, con la ligereza de la Raidlight Olmo 5.

La ligereza se nota sin cogerla, sólo con mirarla ya se ve que no va a pesar mucho. Las tiras de los hombros son huecas, de un tejido entrelazado que transpira muchísimo. De este mismo tejido está realizada toda la parte de atrás, la que toca con la espalda y, mucho ojo, deja ver el interior. No hay una capa de separación entre esa tela y el interior, por lo que, si sudamos mucho o si nos mojamos mucho, todo lo que haya en el interior de la mochila también se mojará. Por otra parte, si la bolsa de hidratación (NO INCLUIDA) tiene alguna fuga, nos daremos cuenta al instante. No hay mal que por bien no venga.
 
Tira del hombro (Photo: ©DanielQuintanaSantana)
Vista del interior (Photo: ©DanielQuintanaSantana)
El exterior está realizado con un tejido impermeable muy ligero, pero normalito (nada que ver con los modelos para los pro, que sí están realizados con tela de paracaídas), de hecho, es el mismo tejido con el que Quechua fabricaba las mochilas en 2007. También es justo decir que las últimas mochilas de la competencia francesa están realizadas en el mismo tejido. De todos modos, en el blog de Ian Corless "Talkultra" he visto una FLRaceVest sí fabricada en ese material "top", así que no se sorprendan si la marca americana saca un segundo modelo llamado "ultra", "pro", "evo" o lo que se les ocurra, para vendernos 50gr menos de mochila.

Nota para los fanáticos del peso: 50g son unas 3 ó 4 lonchas de pechuga de pavo, ¿Ok? No os vais a herniar por 50g. En serio. De verdad. De verdad de la buena.

Bolsillos

La RaceVest tiene muchos, de todos los tamaños. En la parte exterior posee un bolsillo en la parte superior, cerrado con cremallera en el que cabe perfectamente un teléfono móvil en posición vertical (el de la foto es un Galaxy S1, el primer modelo, el que vino sin flash ¬¬. He probado meter "de pie" un Galaxy S4 y cabe perfectamente), también cabe una cartera (p.ej. tipo surfera) y alguna que otra cosa más (pañuelos de papel).

Bolsillo superior (Photo: ©DanielQuintanaSantana)

Más abajo y fabricado con redecilla (algunos dicen "mesh", pero como tenemos palabreja en español, pues la uso), encontramos un bolsillo grande y abierto que, a su vez, tiene dos pequeños bolsillos cerrados con cremallera. Con el bolsillo grande debemos fijarnos bien porque no sirve para guardar cosas pequeñas ya que tiene dos aberturas a cada lado. Propongo idea para mejorar la mochila: cerrar esas dos aberturas con unas cremalleras y, así, dispondremos de mayor versatilidad a la hora de guardar allí lo que queramos y semi-cerrar la gran abertura superior con unos velcros, para evitar perder material en caso de caída (sé de lo que hablo, lo aseguro). Tal como viene de fábrica, el bolsillo grande es perfecto para guardar un chubasquero, incluso después de usarlo ya que la redecilla ayudará a su secado, pero considero que la opción de cerramiento le proporcionaría más utilidad.

Bolsillo trasero con aberturas laterales (Photo: ©DanielQuintanaSantana)
Los dos bolsillos pequeños, también fabricados con redecilla, son muy útiles para guardar elementos como la famosa luz roja de la Trans, para guardar una cajita estanca para pirulas de 226ers, algún gel y cosas de tamaño similar ya que no son muy grandes, también cabe muy bien el vaso plegable de Raidlight®. Las cremalleras son fácilmente accesibles con la mochila puesta, aunque es cierto que hay que acostumbrarse a la rotación del hombro para alcanzarlos. Como son pequeños, no hay que tener el brazo en esa posición mucho tiempo (cosa a la que sí obligaba la salmonete)

Bolsillos traseros pequeños (Photo: ©DanielQuintanaSantana)
El leuro no viene incluido ;-)

Antes de pasar a la parte frontal de la mochila (que tiene miga), veamos los bolsillos del interior. En el interior de la mochila encontramos un bolsillo de redecilla con cremallera. En este bolsillo cabe perfectamente una cartera, el móvil, y alguna cosilla más. Bajo este bolsillo, encontramos otro, que no viene cerrado ni con velcro ni con cremallera (A mí aún me quedan por delante unas jornadas de bricolaje-trail cosiendo cremalleras y velcros), que es lo suficientemente grande para albergar un par de frontales, etc., pero tampoco mucho más.
Bolsillo interior superior (Photo: ©DanielQuintanaSantana)
Bolsillo interior inferior (Photo: ©DanielQuintanaSantana)
El compartimento interior sí dispone de un bolsillo para la bolsa de hidratación, pero ojo, para una bolsa de 1L. Si quieres meter una bolsa más grande, la tendrás que dejar colgando en el compartimento principal, aunque, eso sí, la mochila dispone de una cinta ancha de velcro en la parte superior del bolsillo para sujetar la bolsa de hidratación (tipo Hydrapack®, porque las de Quechua® no sirven). El tubo sale al exterior por la parte superior de las cintas de los hombros.  

Ñapa: Si yo utilizara una bolsa Hydrapak® con su funda aislante, como hace Salomon, abriría un agujero en un lateral de la mochila para sacar el tubo por allí y no por la cinta superior.



Bolsillo para bolsa hidratación (Photo: ©DanielQuintanaSantana)
Hablando del compartimento principal de la mochila, les recuerdo lo que indiqué al principio de este post: no hay capa intermedia entre el tejido de redecilla ancha con el que hace contacto la espalda y el interior de la mochila. Si nos mojamos mucho, mojaremos el interior; si llueve y nos ponemos la mochila por fuera del chubasquero, mojaremos el interior; si en un día de calor nos echamos/echan agua por encima, mojaremos el interior (lo que es malo si 10 horas después estaremos a las 2 de la madrugada a más de 2500m de altitud y a 5ºC, sólo de pensar en esa posibilidad, se me baja la tensión). Por tanto, si van a utilizar esta mochila para una carrera larga, es altamente recomendable usar las bolsas plásticas de "cierre zip" hermético para guardar cualquier prenda extra que querríamos tener seca en esa posibilidad. Idem para pilas, documentación, dispositivos electrónicos, etc.

Bolsillos frontales y portabidones

Llegamos a la "Twilight Zone", la zona tenebrosa. Yo llamo esta parte de la mochila, "el anzuelo". Es la zona más salmonete de la The North Face® FL Race Vest. Es una adaptación de la parte frontal de la famosísima XA-Pro15 de la marca francesa. Un peto frontal, cerrado por dos clips, aunque algún titán ya le ha cosido unas cremalleras para que el cierre sea más cómodo (modificación que estoy valorando muy positivamente para la mía), y cuatro bolsillos frontales ¿Cuatro? ¡Sí, cuatro! Los dos tipo Salo, cerrados por un pequeño velcro y en el que caben 4 geles (como referencia, yo uso los de la marca Overstim·s que, además, tienen de varios tamaños: grande como el de cafeína, mediano la gama Liquid y algo más pequeños como el salado). El de cafeína cabe perfectamente en la zona más frontal del bolsillo, la más pequeña. Las barritas caben también perfectamente (tanto las dèlice como las de proteínas y las de magnesio) ¿Y los otros dos bolsillos? Pues justo detrás de éstos. Y son grandes. No tienen cierre de velcro ni cremallera ni nada similar, pero aseguro que cabe una botella (incluso cabría un bidón) de 0,5L. Lo malo es que si metes ahí una botella, limitarías la capacidad del bolsillo frontal y, si metes un bidón, anularías la función del bolsillo frontal. Por otra parte, dispondrías de los portabidones para meter los geles o las barritas, o ambas cosas, así que es la pieza de la mochila que, sin duda, tendrá una mejor acogida entre los trailers ya que permite tener al alcance toda la comida energética.

 Bolsillos frontales (Photo: ©DanielQuintanaSantana)

El punto controvertido es que, en un día de mucho calor, igual agobia un poco, pero con abrirlo se soluciona. (Yo estoy valorando una modificación cremallera-clip que solucione esto. Ya comentaré si lo he conseguido cuando me ponga con ello.)


Los portabidones

Ahora que los mencionamos, personalmente considero que son la única "cagada" de la FL Race Vest. Son MUY pequeños y no me refiero a cortos de profundidad, no, me refiero a que son muy estrechos. Un bidón de los de toda la vida no cabe. No cabe ni siquiera un bidón de la propia marca americana (ver foto) y me toca un pié porque sé perfectamente la razón de esto: The North Face dice que cabe perfectamente un "flask" (una botella flexible, de silicona), es decir, la condenada manía de crearnos una necesidad ya que, si no lo tienes, te lo has de comprar (y sigue sumando cifras a la ecuación para que veas que la mochila va a resultar que no es tan barata: bolsa de hidratación, flask...) "¿Y quién c*ñ* te ha dicho que yo quiero utilizar flask, Mr TNF?" Yo quiero utilizar un bidón de los de toda la vida. Tampoco pido uno Raidlight como los de la Olmo, de acuerdo, pero un bidón de 0,5L tuneado con mangueritas para poder beber sin necesidad de sacarlo, sí. Resultado: pues que hay que tirar o de los condenados flask u optar por una botella de plástico semi-flexible, algo más estrecha y con boquilla cómoda. Yo utilizo las de una conocida marca de bebida energética (esa que, según dicen en su publicidad, te da "Power...") que cabe perfectamente. Problema añadido: ¿Y cómo la sujetamos para que al correr no se salgan? Otra vez toca momento ñapa. Los cierres de los portabidones vienen provistos de unos cordones que no son flexibles, pero que atándoles un trozo de cordón flexible, ya tenemos sujeción para la parte superior de la botella.

Portabidones (Photo: ©DanielQuintanaSantana)

Truqui-ñapa Trail: si se quiere optar por botella con manguerita, las botellas pequeñas de agua, de plástico, de 0,5L caben perfectamente. El asunto manguerita es cuestión de usar tubo de bolsa de hidratación, agujerear la tapa de la botella y modificar la boquilla de goma de un bidón. ¡¡¡Tachán!!!! ¿Vale para un mini-post, verdad? ¡Se dijo! Saco fotos y lo hago.

Los portabidones también tienen unos pequeños bolsillos laterales para guardar una barrita o un gel. Son de redecilla fina muy flexible, pero con pinta de delicada.

Los portabastones

El sistema para sujetar los bastones es sencillo: una tira de cordón elástico abajo en el centro de la mochila, donde insertaremos uno de los extremos de los bastones y otra tira de cordón elástico junto al hombro derecho, para sujetar el otro extremo. Consejo Dani: si usas los bastones Leki de Carbono (que son los que yo uso), con tope de plástico junto a las puntas (como los de esquí, pero más pequeños) utiliza este sistema de sujeción como si fuera un carjac, metiendo primero las empuñaduras por arriba, junto al hombro y sujetándolas abajo. Los bastones no se caerán porque los topes "anti-barro" no pasarán por los cordones superiores. Luego sujeta el cierre superior y ya está. Eso sí, ten cuidado al girar la cabeza, porque tendrás las puntas de tungsteno de los bastones al lado de la cara. Si prefieres sujetar las puntas abajo, sin problema, búscalas con la mano, pasa los bastones hacia la parte superior derecha y sujeta las empuñaduras con el cierre. Sé que da para otro post, así que haré fotos y lo subiré. ;-)

Portabastones (Photo: ©DanielQuintanaSantana)

En resumen

Una muy buena mochila de ultra trail. No es la panacea, para nada, pero con sus 8L de capacidad, multitud de bolsillos y ligereza, dan perfectamente para una Transgrancanaria, un Lavaredo, Transvulcania e, incluso, apurando con el material obligatorio al máximo de su capacidad, vale para un UTMB. Para cosas más serias como una Tor de Geants... uff, igual se queda justo, pero obligaría a invertir dinero en adquirir material ultraligero y ultracompactable. Tranquis, la chaqueta de Gore-Tex cabe en el bolsillo grandote exterior. Yo, para una TDG me pensaría seriamente restaurar la XA-Pro15.

¿Y el asunto modificaciones?

Oye, que la necesidad agudiza el ingenio y esta mochila de The North Face, de la misma manera que te da soluciones, te crea necesidades para dar rienda suelta a tu imaginación. ¿Estaremos asistiendo al nacimiento de una nueva moda: "Trail-Tuning"? ¡¡¡A tunear mochilas se ha dicho!!!

   

lunes, 13 de enero de 2014

Marketing inexplicable:The North Face® FL Race-Vest, el caso "Too Late Marlene"

Antes de "explayarme" a gusto, quiero dejar claro, clarito, clarísimo, que YO NO SOY NINGÚN EXPERTO EN MÁRKETING. Lo que escribo a continuación es, simplemente, mi opinión personal sobre lo que, a mi modo de entender, es una actitud incomprensible de mercado de una marca de reconocida fama y prestigio internacionales: The North Face®.

Pongámonos en situación. Hace algunos años, cuando empecé a entrenar para presentarme a una carrera por montaña, que alguien decidió llamar "Trail Running" (literalmente, correr por senderos) y que LaSportiva registró como Mountain Running® (sí, sí, digo bien, "registró", ¡Hay que estar al loro, primo, aquí quien no corre, vuela!), me pasaba horas buscando información en internet. Perfiles, mapas, senderos, tracks, archivos kmz, kml, gpx, gdb.. todo eso era mi vida. También me encantaba ver vídeos y fotos de ediciones anteriores a la Transgrancanaria de 2008 (que era la que yo quería correr). También rebuscaba en internet buscando fotos de los corredores "pro" y me imaginaba corriendo por Francia, por los senderos que habían pisado Vincent Delabarre, Marco Olmo, Dachiri Dawa Sherpa y soñaba con verles correr en mi isla, Gran Canaria. 

Llegó 2008 y vino a correr Marco Olmo y su minimalista mochila. Esa Trans no la pude acabar por cometer demasiados errores de novato, alguno de esos errores incluso dos días antes de la salida (deja siempre una bolsa en Garañón, aunque el día de la carrera no llegues ni a tocarla). Llegó la Trans del 2009 y pude correr 2 minutos por la Playa del Inglés entre el gran Marco y el suizo Adrian Brennwald (primer sueño hecho realidad) y conseguí llegar a meta (segundo sueño hecho realidad) con una fascitis plantar (eso no lo ví en el sueño, debí de despertarme antes de esa escena). Llegó el 2010, el año de la lluvia y el frío, el año del súper récord de Miguel Heras y de mi primera Transgrancanaria larga. Después de esa edición, comencé a ver fotos de un francés llamado Sebastien Chaigneau que había terminado 2º el UTMB 2009 y que llevaba una mochila muy rara. Era una The North Face® Enduro Boa©, creo, a la que le había cosido los bolsillos frontales de la mochila que yo llevaba, una Salomon XA-Pro 15:

Tras esto, me dije (y estábamos en 2011) "seguro que el año que viene (2012) The North Face saca una mochila con esas características. Errrrrr.... nop.

Llega 2012 y Sebastien Chaigneau viene a correr la Transgrancanaria con la misma mochila. Mi pensamiento fue el evidente: "Errrr... alguien no está haciendo sus deberes".


Por fín, llega el UTMB 2012 y aparece en escena la famosa caída de Seb en la salida llevando una nueva mochila. Es de The North Face, tiene muy buena pinta y la llevan los "pro" de la marca americana:


La mochila en cuestión, en esas fechas (2012), según me contó en persona el ganador de la Transgrancanaria de 2011, Zigor Iturrieta, aún no tenía ni nombre. En la mochila pone incluso Flight Series, pero nada más. Lo que hubiera sido algo normal en esta industria de un deporte cada vez más de moda es que al año siguiente (2013) la hubieran puesto a la venta digamos... en junio, para coincidir con las pagas extra y por ser una época previa al LUT (Lavaredo U.T.) y a La Carrera, el UTMB. Nones.

Llega, efectivamente, 2013 y vemos en la línea de salida de la Transgrancanaria a Seb y a Zigor con sus mochilas TNF sin nombre:


Y ya la cosa está clara. Para verano de 2013... la nueva mochila estará a la venta y los que vayamos al UTMB nos la podremos comprar y... y un carajo! Llega el UTMB y ni rastro en internet de la nueva mochila de TNF. Los soñadores soñamos y yo sueño con poder pedirla para regalo de Navidad. Se acercan esas fechas tan entrañables y nada de nada. Como dice la canción de Depeche Mode: "Dream On", sigue soñando. Pues soñaremos en 2014.

¡¡Feliz año huevo!! (como decíamos en la revista FETEI de la Facultad de Traducción de la ULPGC). Llega 2014 y esto de correr por el monte ya es el deporte de moda; una francesa llamada Sandrine Prisse da el primer positivo en un "ultra" y es el año del UTWT, el Ultra Trail World Tour, que viene a ser una especie de campeonato del mundo de ultra trails, la FEDME se saca del bolsillo el CEUT, Campeonato de España de Ultra Trails y los soñadores ya soñamos con que la mochila nueva de The North Face esté a la venta de una vez para poder estrenarla para la Trans 2014, primera prueba del UTWT, prueba de The North Face, para más "inri". Pues va a ser que no. Va a ser que dice la marca americana que van a hacer todo lo posible para que la mochila llegue a las tiendas antes de la Trans, pero que igual hasta mitad de marzo no llega. Bueno, hay que decir que, al menos, la mochila de marras por fín ya tiene nombre: en un alarde de imaginación y originalidad, al chaleco de carreras lo han llamado... ¡Race-Vest! (chaleco de carreras). Ya aparece en el catálogo de primavera y estará en tiendas...próximamente. ¿Pero no para la Trans? Puntualicemos. Es cierto que la Transgrancanaria es, de entre las carreras del Campeonato de España de Ultra Trails y del Ultra Trail World Tour, la que más me llama porque afortunadamente vivo en Gran Canaria y la tengo en casa; es como vivir en Chamonix y participar en el UTMB, o como ser de Cortina D'Ampezzo o Auronzo Di Cadore y participar en el LUT, o como ser de Bagá y correr la Ultra Cavalls del Vent; es la carrera de casa, me ahorro vuelos y casi de todo, y es del UTWT y es del CEUT y es un ultra apoyado (que no patrocinado) por The North Face, pero objetivamente, es que no hay que ser un Nobel en económicas ni tener un Máster MBA para saber que las navidades de 2013 eran las fechas perfectas para hacerle la competencia a Salomon, que sí sacó al mercado la nueva mochila S-Lab Advanced Skin o, al menos, sacar al mercado la Race-Vest en enero y así tener a los "frikis" de la marca americana equipados para la The North Face® Transgrancanaria®. Pero va a ser que no. Que no viene en enero. Que igual viene a finales de febrero, pero probablemente llegue para marzo. WTF? (Y luego te quejarás de que ves los senderos llenos de "salmonetes"). Pero si ya tenían la mochila en producción, preparada para enviarla a los mercados de todo el mundo, ¿Por qué condenada razón no lo han hecho? Posiblemente este ha sido uno de los movimientos de mercado más erróneos de la marca americana en la historia del márketing. Ahora, después de las navidades, por los senderos sólo veo mochilas Kalenji, Raidlight o Salomon (incluída la mía, mira tú por donde). De haber puesto a la venta ya la Race-Vest, podría haber, como mínimo, un "salmonete" menos y una TNF más. Hablo por mí. La Race Vest llegará a las tiendas, sí, pero para ese entonces... señores de TNF, Duran Duran tiene una canción muy bonita llamada "Too Late Marlene". Yo, si para entonces tuviera el dinero para ello (que lo dudo sobremanera), después de haberme gastado unas cuantas pelas en una Salomon esperando ilusamente por la RaceVest, igual me la compro. Pero sólo porque soy un friki de la marca y colecciono mochilas (como otros coleccionan relojes o gorras o posavasos), pero es que igual me la compro para las próximas navidades. The North Face... este 2014 podría ser un año de ventas tirado por la borda.

Review The North Face® FL Race-Vest

Las cabras tiran p'al monte... y los "salmonetes" también ;)

Fin de semana completo. Prueba de material nuevo y doble sesión de entrenamientos: el primero, con Sergio Soliño; el segundo, un "realista" con Juan Carlos Ramos Quintana, Sergio y Borja, iba a ser un Agaete-Tamadaba-Tirma-Artenara con salida a las 00:00 (de ahí lo de "realista"). 

Los entrenamientos

El sábado, Sergio Soliño y yo salimos a las 8:30 del Garañón para hacer el tramo Transgrancanaria® Garañón-Pico de Las Nieves-La Plata-Tunte-Degollada de Manzanilla. Estreno completo de la mochila. En los primeros 20 metros de trote, de bruces contra el suelo, con el añadido de que vine a caer sobre una piedra que se alojó, cómoda, a la altura de mi hígado. Buffff, me dejó viendo lucecitas y con una especie de punto verde en el centro de la visión durante muchos minutos. El resto del camino en dirección al cortafuegos del Pico, por detrás de las cabañas del Cortijo de Huertas, fui adaptando la Salomon® Advanced Skin 12 Set a mi ergonomía. Quienes me conocen, saben que soy muy fan de The North Face®, pero ya que la nueva Race-Vest no ha salido aún al mercado (sobre esto ahondaré en el próximo post) hay que reconocer que mi "vieja" Salomon XA-Pro 15 de 2008 ya se había quedado obsoleta y yo ya necesitaba material nuevo. Después de valorar la compra por internet de la Ultimate Direction SJ Vest (SJ es por Scott Jurek) e incluso de una Camelback®, al final opté por comprar la "Salmonete" Skin 12 Set en la tienda Arista, aprovechando que fui a federarme para 2014.

Recupero el hilo. En el entrenamiento del sábado, en el tramo de descenso desde la Degollada de Los Hornos hacia La Plata, tanto Sergio como yo nos doblamos los tobillos varias veces con piedras del camino. Eso, cuando uno camina, no suele ocurrir, pero cuando uno se tira cuesta abajo "con el cuchillo entre los dientes" lo de pisar piedras y torcerse el tobillo es un "ahora sí y más tarde también". Lo normal a esa velocidad es que el tobillo nunca termine de torcerse del todo, pero claro, hay piedras y piedras, y en el Camino de La Plata algunas piedras no se mueven de su sitio y mal pisadas te deshacen el tobillo. Resultado: torcedura dolorosa por mi parte y, por la parte de Sergio, torcedura de tobillo que le provocó una lesión en la parte posterior de la rodilla derecha. En el momento de escribir estas líneas, ya está más recuperado. Pasó por traumatología del Hospital Doctor Negrín y le recolocaron un ligamento que tenía pinzado. Durante el entrenamiento, cada vez que tenía que bajar, le dolía la rodilla horrores. El ascenso hacia la Manzanilla fue muy bueno. Pudimos incluso trotar en algunas zonas, adelantando a muchos senderistas que aprovecharon el maravilloso día que tuvimos para caminar por la zona. Al llegar a la Degollada de la Manzanilla, continuamos el camino por la pista forestal que lleva a la Cruz Grande pasando por la Degollada del Dinero. ¡¡Vaya pista más larga!! Intentamos trotar, pero su rodilla le dijo que no y mi tobillo dijo lo mismo.
Al llegar a la Cruz Grande, ascendimos por el Camino de La Plata y, al llegar a la Degollada de Los Hornos, continuamos en dirección al Garañón en línea recta.

Fue un buen entreno, teniendo en cuenta las lesiones. En el camino de regreso, en coche, quise pasar por la Cruz de Tejeda para comprar queso de la cumbre y, al bajarme del coche, algo no funcionaba. Fue poner el pie en el suelo y el tobillo dijo que no. Me acerqué al puesto del queso cojeando, pero preferí no darle mucha importancia. Cuando Sergio me dejó en mi casa, el tobillo ya frío seguía doliendo muchísimo. Me duché con agua muy fría, me tomé un bol con Regeprot© y Sportdej© sabor praliné de Overstim·s® (¡Ambrosía de dioses, amigo!), me masajeé la zona dolorida con Ice Power y me eché a dormir, sabiendo que a las 00.00 horas tendría entrenamiento muy duro con Juan Carlos.

Me desperté a las 21:00 con un dolor terrible en el tobillo, me levanté de la cama y casi no podía apoyar el pie en el suelo. En ese momento sabía que no podría entrenar esa noche. ¡Fastidio! Tenía muchísimas ganas de hacer ese entrenamiento "realista" los primeros 34 Km de la Transgrancanaria en horario de carrera: salida desde el muelle de Agaete a medianoche y llegada a Artenara, previo paso por Tamadaba y Tirma.
Volví a ponerme IcePower en la zona hinchada y después de cenar, volví a dormir.

El domingo por la mañana, por fin pude caminar más o menos bien. Continué poniéndome gel frío en la zona y, a mediodía, viendo que ya podía caminar, me "lié la manta a la cabeza" y le pedí el coche a Sarito para probarme en el campo.

Este fue mi segundo entrenamiento:

En resumen, el entrenamiento fue una maravilla. Aparqué el coche en El Garañón y troté muy suave hacia la Cruz de Tejeda, para ver cómo reaccionaba el tobillo. Como al llegar al cruce con el camino de Tejeda todo iba bien, miré la hora y puse el cronómetro para hacerme un entreno a ritmo de carrera. Esto significa que, como el día de la carrera llegaré a esa zona con 65km en las piernas, no corrí ni troté en zonas en las que no podré hacerlo. De esta manera, cuidaba el tobillo y calculaba tiempos realistas para el gran día.

Me alegré mucho al llegar a La Rana (sí, esa roca en forma de... ¿Lo adivinan? ¡Rana!, junto al Roque Nublo) en 2 horas. Ahí ya me dije que los deberes estaban hechos, así que el resto del camino me lo tomé con algo más de calma y tardé 21 minutos en llegar al Garañón. Total, 2h21' para reorrer 14km. No está mal.


Resumen del test de material:

La Salomon® Advanced Skin 12 Set (no había "pelas" para la nueva S-Lab) es muy cómoda, súper cómoda. Esta "Hydration Pack" se adapta al tronco superior perfectamente, como una camiseta, sin apretar, sin comprimir el pecho, deja respirar sin problema y tiene muchas posibilidades de ajuste con los enganches frontales. El acceso a los bolsillos laterales es muy bueno, aunque hay que acostumbrarse a la rotación de los hombros. Afortunadamente, tengo buena movilidad rotacional y llego perfectamente a las cremalleras de los bolsillos. Hablando de bolsillos, la mochila tiene un montón de espacio, de huecos y de bolsillos escondidos. Viene incluso de fábrica con una manta térmica guardada en un bolsillo que se cierra con un imán (esto me frena a la hora de meter allí el teléfono móvil, los imanes y el teléfono no se llevan nada bien). El compartimento principal es amplísimo, se cierra con una cremallera que se puede abrir por ambos lados. Existe además, otro bolsillo superior, junto al compartimento para la bolsa de hidratación, cerrado con cremallera, en el que se puede meter, cómodamente, una cartera, las llaves, el móvil y un pequeño botiquín (ésto último lo pondré fijo en el bolsillo de la manta térmica). Seguimos, en la parte trasera, también existe un bolsillo cerrado con cremallera en el que cabe, perfectamente, un chubasquero. Aparte de todos estos compartimentos, también hay unos bolsillos abiertos a ambos lados, por detrás de los laterales cerrados con cremallera y bolsillos en las dos cintas frontales, perfectos para meter geles y barras energéticas, unos abiertos y otros cerrados con un pequeño velcro. En esas cintas frontales también se encuentran dos compartimentos para botellas. He probado meter dos bidones de 800cc y caben, ajustados, pero caben perfectamente. Como usaré bolsa de hidratación (de la que hablaré ahora), en esos bolsillos pondré dos botellas de 500cc, una con Bebida de Recuperación Overstim·s sabor vainilla (¡Cosa rica, oiga!) y otra con comida líquida 640 sabor chocolate, también de Overstim·s, compradas en CanarySport.

El asunto de la bolsa de hidratación, fabricada por Hydrapak, es algo que se le debió haber ocurrido antes al inventor. El tubo llega por abajo, con lo que se reduce el camino del agua por él a la mitad. Además, para rellenar la bolsa no hace falta quitar todo el tubo. El sistema dispone de un empalme tipo "riego de jardinería" totalmente estanco, con lo que sólo hay que desconectarlo del tubo y sacar el compartimento aislante de la bolsa, rellenarla, volver a meter todo en la mochila y empalmarlo al tubo. Sencillo y perfecto. Además, no gotea.

Punto negativo de la mochila: junto a los bolsillos laterales, hay unos rebordes que no están unidos a la mochila y que sobresalen. Resultado: al cabo de muchos kilómetros, ese reborde roza la parte interna de los brazos, justo la piel más fina del cuerpo humano (después de los labios), con lo que podríamos acabar un ultra de 125km con serias rozaduras ("solladuras" en canario) muy dolorosas. Sinceramente, es lo único negativo que le encuentro aparte de no disponer de mis queridos bolsillos frontales y cierre frontal en cremallera.

Después de las buenas noticias que nos dió hoy Sergio con respecto a la mejoría de su lesión, puedo decir que ha sido un muy buen fin de semana. Buenas sensaciones para la The North Face® Transgrancanaria® 2014, primera prueba en la historia del Ultra Trail World Tour.